Movilidad urbana. Jesús María también está trabajando para regular Uber por ordenanza
Se sumaría al puñado de ciudades cordobesas que avanzó con normas en esa línea. El municipio está confeccionando un proyecto, acordado con la Mesa de Transporte, que incluye a taxistas y remiseros.
En las últimas horas trascendió que la Municipalidad de Jesús María ya trabaja en un proyecto normativo para regular la actividad de los choferes de Uber y otras aplicaciones de viajes urbanos.
Esta aplicación, no sólo está copando el mercado, sino que además cuenta con un nivel de flexibilidad que comienza a requerir cierto control.
“A veces pedís un Uber y te viene una persona de Córdoba o de otro lado”, aseveró Pablo Castellanos, titular del organismo que analiza todo lo inherente al transporte público de pasajeros en la localidad.
Además, aseguró que un fallo de la Sala II de la Cámara Contencioso Administrativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ya definió que Uber y las otras aplicaciones de transporte como empresas y no simples intermediarias tecnológicas, por lo que el Estado tiene la obligación de regular su funcionamiento.
En Colonia Caroya ya hay un antecedente que fue aprobado por unanimidad en el Concejo Deliberante de la localidad.
Castellanos sostuvo que, debido a diversos factores, en algunas ciudades la tensión entre los choferes de aplicación y los taxistas y remiseros comienza a generar un nivel de fricción preocupante. Es por eso que el tema fue charlado con el intendente Federico Zárate, que habría dado el visto bueno para avanzar en la iniciativa regulatoria.
Aunque no se conocen los detalles, la intención es crear un registro para todos los choferes de aplicación, que tendrán que realizar un trámite de habilitación ante el municipio para que todos los conductores sean de Jesús María.
Castellanos sabe que, debido a la brutal crisis económica, muchas personas realizan Uber en sus ratos libres, pero es importante avanzar hacia una normativización.
Quienes tienen experiencia de muchos años en el rubro, advierten que, si el mercado está saturado y el costo de los viajes tiende a la baja, el servicio de transporte por aplicación se hará insostenible. “Lo que ganen no les va a alcanzar para arreglar el auto y se van a quedar sin trabajo y sin auto”, afirmó tajante un taxista con más de 15 años en el volante.
Por lo pronto, la intención de esta iniciativa es que los tres formatos –taxis, remises y ubers- puedan coexistir, pero bajo una regulación municipal.
Castellanos afirmó que ellos no quieren prohibir el trabajo bajo el formato de aplicación, pero sí impulsarán los controles respectivos para que todos deban formar parte del registro oficia




