Reexaminan supuestos restos de Bustos
En un procedimiento sigiloso, el féretro con los despojos fue trasladado a la morgue judicial santafesina, donde se les practicarán estudios antropológicos e incluso se intentará una comparación de ADN.
Santa Fe. El féretro que por fin asomó bajo las nubes del mediodía santafesino todavía envuelve un enigma; de todos modos, por respeto preventivo, había que mirarlo sin parpadear. Esos restos que raudamente atravesaron el atrio de la iglesia de los dominicos cargados por media docena de policías, pueden ser los de Juan Bautista Bustos, insigne entre los insignes cordobeses. Ayer, el cajón que se había previsto trasladar a Córdoba el 31 de mayo pasado para ser recibido con honores pues se aseguraba que contenía despojos del primer gobernador constitucional de Córdoba, era trepado a una ambulancia hacia la morgue judicial santafesina. Allí se le practicarían diversos estudios indicados por la ONG Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf), organización de prestigio mundial que desenterró y dictaminó que los huesos eran de Juan Bautista Bustos. Los estudios antropológicos volverán a insistir sobre la edad del cuerpo, el tiempo que lleva sin vida y, sobre todo, las heridas que puedan inferir certezas o no sobre su identidad. Por ejemplo, se trata de saber si las costillas quebradas que se rescataron fueron rotas antes o después de la muerte del cuerpo en cuestión. También se intentará extraer el ADN de los restos para cotejarlos con un descendiente, el miembro de la Junta Provincial de Historia de Córdoba, Prudencio Bustos Argañaraz. De todos modos, Darío Olmo, sin mencionar al familiar involucrado, subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, y ex conductor del Eaaf, indicó que no se puede predecir que consistencia tendrán los resultados del análisis y la comparación, ya que se deben tener en cuenta las condiciones de los despojos y el hecho de que se trata de un familiar colateral con 13 generaciones de distancia en el tiempo.Recordemos que el mismo día en que se interrumpió el operativo de traslado de los restos que pertenecerían a Bustos por cuestionamientos de historiadores santafesinos a la veracidad del diagnóstico de identidad, se formó una comisión biprovincial (con cinco representantes de cada lado), que en 20 días debía expedirse (esto sería en la próxima semana) o dejar los antecedentes aportados para que se pronuncie el fiscal general santafesino.Córdoba envió una misión encabezada por el ministro de Justicia, Luis Angulo; con el secretario de Cultura, Jaime García Vieyra; y el director de Culto, Javier Romero, entre otros. Angulo recordó que él había firmado en nombre del gobernador Juan Schiaretti el acta de la constitución de la comisión, y que en este caso representaba a la Gobernación de la provincia, aunque precisó que no son las autoridades cordobesas las que señalan que los restos pertenecen a Bustos, sino una conclusión del Eaaf.Un celoso cerco cierra la información sobre lo que sucede en el seno de la comisión, e incluso en todo lo que rodea los restos de quien pudiera ser Bustos. El pacto de silencio acordado entre santafesinos y cordobeses sobre lo que se presenta como una medida de prudencia pero, por algunas señas, se parece por momentos a una versión provinciana de una guerra fría sobre lo que la historia nos puede dar y quitar.

