Rechazan que Córdoba oculte lo que pasa en sus cárceles
La Legislatura y el Ejecutivo de la Provincia repudiaron las críticas del procurador penitenciario de la Nación. El funcionario dijo que existen trabas para ingresar a las prisiones.
Desde la Legislatura y el Ejecutivo provinciales rechazaron rotundamente que en Córdoba se oculte qué sucede en las cárceles. La reacción se dio por la entrevista publicada por este diario ayer a Francisco Mugnolo, titular de la Procuración Penitenciaria de la Nación. Mugnolo aseguró que el organismo tiene por ley atribuciones para ingresar a las cárceles y que el Ejecutivo de Córdoba le pone trabas para entrar. "En el fondo, no quieren que se sepa qué pasa en las cárceles (...). Hay muchas dificultades para ingresar a las cárceles", dijo el funcionario.Ante estos dichos, Graciela Chayeb, ministra de Justicia de Córdoba, aseguró que "no hay ninguna traba" desde el Ejecutivo. Y resaltó que el ministerio tenía agendado un recorrido por la cárcel de Bouwer con Mugnolo pero que este suspendió la visita a último momento. "Dice que no lo dejamos entrar y hace cinco días sabe que lo estamos esperando, hay mala fe", aseguró la ministra.Además, resaltó: "No tenemos ninguna sentencia sobre vejámenes y torturas en las cárceles de Córdoba en los últimos años". Y dijo que el 95 por ciento de los internos recibe educación, formal o informal.La reacción del oficialismo en la Legislatura fue contundente: se aprobó una declaración para expresar "repudio e indignación por las mendaces expresiones vertidas por el procurador". Sólo la votó el bloque de Unión por Córdoba.Y el jefe de la bancada oficialista, Sergio Busso, dijo que trabajará en un proyecto de ley con todos los bloques de la Legislatura "que avance en el control de las cárceles provinciales". Proyecto y malestar. Ayer tomó estado parlamentario en la Unicameral otro proyecto de ley, que lleva la firma del también oficialista Juan Manuel Cid. La iniciativa tiene por objetivo crear un mecanismo y organismos provinciales para prevenir la "tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradante". Como el proyecto lo trabajó Cid con integrantes de la Procuración Penitenciaria de la Nación, no cayeron bien las declaraciones de Mugnolo, malestar que expresó el legislador en la sesión de ayer.

