Muy común. Las razones por las que los perros y los gatos comen pasto: cuándo consultar al veterinario

Un estudio reveló que 7 de cada 10 gatos comieron césped al menos seis veces en su vida. Especialistas explican las causas y en qué casos puede ser una señal de alerta.

27 de febrero de 2026 a las 10:15 a. m.
Las razones por las que los perros y los gatos comen pasto: cuándo consultar al veterinario
Es más común de lo que parece: las razones por las que los perros y los gatos comen pasto.

Ver a perros y gatos comer pasto es una escena habitual en plazas y jardines. Aunque puede generar preocupación, se trata de un comportamiento frecuente que, en la mayoría de los casos, responde a causas digestivas o instintivas, según coinciden especialistas en salud animal.

Un estudio realizado en 2019 por la Universidad de California, citado por el equipo de Feliway, indicó que el 71% de los gatos había comido pasto al menos seis veces en su vida. En perros, la conducta también es común y está documentada por veterinarios y marcas especializadas en nutrición animal.

Malestar digestivo y vómitos

Una de las principales razones por las que los perros comen césped es el alivio de molestias estomacales. La hierba puede actuar como irritante leve en el aparato digestivo y provocar el vómito, lo que les permitiría expulsar aquello que les cayó mal.

Los especialistas señalan que esta conducta puede ser una respuesta puntual ante náuseas o indigestión. Sin embargo, advierten que, si se repite con frecuencia o se acompaña de otros síntomas, es necesario consultar al veterinario.

En el caso de los gatos, el mecanismo es similar. Según expertos de Purina, los felinos no cuentan con enzimas suficientes para digerir grandes cantidades de pasto. Por eso, cuando lo ingieren, suelen vomitar poco después.

Bolas de pelo y efecto laxante

En los gatos, comer hierba también puede estar vinculado a la eliminación de bolas de pelo, restos de plumas, huesos o incluso parásitos que irritan el sistema digestivo.

El pasto funciona, en algunos casos, como un laxante natural que estimula el tránsito intestinal y ayuda frente al estreñimiento. Este comportamiento es considerado instintivo y forma parte de la biología del animal.

Los especialistas recomiendan prestar atención si los vómitos son persistentes, si hay pérdida de apetito o cambios en el comportamiento.

Instinto heredado y sabor

Es más común de lo que parece: las razones por las que los perros y los gatos comen pasto.
Es más común de lo que parece: las razones por las que los perros y los gatos comen pasto. (Unsplash)

Otra hipótesis apunta a la evolución. Los ancestros salvajes de perros y gatos consumían presas enteras, incluidas partes vegetales presentes en el estómago de otros animales. Ese hábito podría haber dejado una conducta heredada.

También se menciona el gusto como factor. Aunque existe la creencia de que el césped compensa carencias nutricionales, desde Purina indican que no hay evidencia científica suficiente que respalde esa teoría.

En perros, el aburrimiento o la falta de estimulación pueden influir. Ante la ausencia de actividad, algunos desarrollan conductas repetitivas o inusuales, entre ellas mordisquear plantas.

Riesgos y prevención

Más allá de que comer pasto suele ser normal, los veterinarios advierten sobre los riesgos de ingerir plantas tóxicas en el hogar, como la estrella federal, que pueden provocar intoxicaciones.

Además, si el consumo de hierba es excesivo o está acompañado de diarrea, apatía o dolor abdominal, se aconseja realizar una consulta profesional para descartar enfermedades gastrointestinales.

La clave está en observar la frecuencia y los síntomas asociados para determinar cuándo se trata de un comportamiento normal y cuándo puede requerir atención veterinaria.