Raponi se negó a declarar ante la Justicia
Es la segunda vez que el único detenido por la explosión en Alta Córdoba concurre a la fiscalía y se mantiene en silencio.
En la mañana de este martes se presentó ante la fiscal Eve Flores uno de los dueños de la firma Raponi Industrial Química SRL, Sergio Raponi, quien se abstuvo de declarar.
El hombre permanece detenido en la cárcel de Bouwer desde el viernes 7 de este mes, un día después de que se registrara la trágica explosión en los galpones que eran utilizados por su empresa para almacenar sustancias químicas en barrio Alta Córdoba, de la Capital provincial.
Raponi fue notificado de su imputación por "estrago doloso agravado" por el resultado de la muerte de una persona y lesiones graves en otra, que tiene una escala penal de entre 8 y 20 años de cárcel.
Días después de la explosión, falleció una vecina afectada, María Angélica Cueto. En tanto, un adolescente de 15 años, Pablo Amaya, continúa internada tras sufrir gravísimas heridas. En las últimas horas, su estado de salud evolucionó de manera notable, según trascendió de fuentes médicas.
Al mismo tiempo, en la fiscalía se continúa receptando informes de Bomberos y de peritos químicos sobre las sustancias que estaban almacenadas en el lugar.
Hoy, la mayoría de los esfuerzos de la investigación están concentrados, sobre todo, en identificar cómo se originó el fuego y la posterior explosión, por lo que aún no se avanza en dirección a un posible tráfico clandestino de precursores químicos, más allá de que ya hay indicios que apuntan en esa dirección.
Al agravar la situación penal de Raponi la semana pasada, la fiscal valoró que desde la firma se habría omitido declarar una parcela de los galpones que utilizaba y que también utilizaban como depósito, por lo cual, jamás fue controlada por la Municipalidad de Córdoba junto al resto de las instalaciones. En ese lugar fue donde se produjo la trágica explosión.
En la causa también está imputado, pero en libertad, el ingeniero Javier Lagares.

