Quiere ser "el hombre invisible submarino"
Mariano asegura que es fácil darse cuenta de que estamos emparentados con las ballenas. Sólo hay que observar sus crías.
Mariano asegura que es fácil darse cuenta de que estamos emparentados con las ballenas. Sólo hay que observar sus crías. "Mucha gente se relaciona fácilmente con un perro o un gato, y le resulta raro pensar en relacionarse con una ballena. Pero estamos emparentados. Sólo hace falta ver como las crías de ballenas juegan como un perrito, un gatito o un niño. Es increíble verlo en un animal que mide seis metros y pesa cinco mil kilos", dice. –¿Piensa que ellas lo reconocen cuando las investiga? –Espero que no. Me gusta pensar que cuando estoy con ellas están realmente haciendo la suya y comportándose como son. Me gusta caminar por la naturaleza sin dejar rastros. –¿Qué superpoder elegiría para hacer mejor su trabajo? –Sería el hombre invisible submarino. Nadar con ellas por horas sin que me vean. Seguramente, voy a incorporar eso a mis sueños. –¿Qué tiempo tiene para la familia? –Es todo un tema. Probablemente no tengo pareja por eso. Mis colegas que trabajan con mamíferos marinos son casi todos solteros. Nos pasamos la vida viajando. Estoy dos meses en el campamento estudiando a las ballenas, pero también viajo por el mundo difundiendo el trabajo y asesorando a diferentes organismos. A veces paso cinco meses del año fuera de Córdoba. –¿Qué cualidad lo hizo exitoso en su trabajo? –La constancia. Estudiar ballenas demanda mucho tiempo. Hace 16 años que estudio las ballenas sin parar, buscar fondos, estudiar en el campo, publicar los trabajos, contactarse con las autoridades y el público para generar conciencia en la gente.

