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Quiénes y cuándo

Astrología para una noche de verano. Daniel Salzano.

29 de diciembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Quiénes y cuándo

Aries El primer signo pero no el mejor, el más poderoso pero no el más fuerte, el más rápido pero no el más veloz. O sea: el cuento chino más rentable del zodíaco. Dejame a mí, te dicen, yo lo arreglo. Eso sí, no se te ocurra pedirles que te arreglen los papeles de la jubilación, porque terminarás cobrando la pensión de alguna viuda. Aries es el signo del Correcaminos. Bi-bip. Con las chicas, andan bien en los primeros rounds . Son generosos y encaradores. Mucho bombón y mucha orquídea. Aunque luego, con la conquista asegurada, se ponen muy pesados: ella quiere ir a Cancún y él la lleva a Nono. Pero eso no es lo más importante. El verdadero escollo es que todos somos hinchas del Coyote. Tauro Bi-bip bi-bip, viene el Correcaminos a toda mecha y, boum, se lleva por delante al toro, su vecino colindante. Tauro, señores, es la leyenda más sólida del club: come y bebe hasta los topes, adora el silencio de los olivos y no le gusta alejarse de su casa. Organiza sus propias fiestas, escribe sus propios libros y prepara su propio café. Balzac, Tauro a la enésima, decía que el café era el elixir de la literatura. Balzac no era un toro, sino un avión que atraía a las chicas leyéndoles la borra del café: –Presiento, mademoiselle , el embate de un Shorthorn a sus espaldas. Géminis Observa atentamente las modificaciones que ­se producirán en el rostro de tu madre, niña, cuando le digas que estás en tratativas sentimentales con un Géminis. Te aseguro que verás cosas asombrosas. Atiende en primer lugar a la coloratura de su rostro, que pasará en un instante del rosa al amarillo. Luego, sacudida por la ira, su cráneo se transformará en una enorme remolacha y, por fin, soltará un "¡¡¡nooooooooooooooooo!!!", cuya intensidad desgarradora hará repicar las campanas de Santo Domingo. Y es que Géminis no es un loco, sino dos. Dos locos en un mismo envase. Dos locos que se buscan y nunca se encuentran. "¿Has visto pasar a mi hermano?", tal es la consigna del signo más inestable de la rueda. Cada vez que escribe su anuario celestial, Horangel los deja para el final. Entonces, imagina cualquier locura. Y todas resultan verdaderas. Cáncer Las chicas, loco, las chicas. Es tan femenino Cáncer que hasta los hombres son mujeres. Caminan de lado, crecen a saltitos, y entre la tristeza y la nada eligen Los puentes de Madison . ¿Alguna vez han llevado en moto a una chica de Cáncer? Se aferran con tanta devoción que las costuras de la campera les llenan la cara de tatuajes. Yo no sé si 2013 será o no será bueno para el signo, pero en materia de amores bastaría con que me dediquen un golpe de pestaña para que reciban de mi puño y letra, dibujado, un angelito desnudo.

Leo Miren, si se caen al foso de un león y el rey de la selva los despedaza, no será porque tenga hambre. Pueden estar seguros de que los animales en los zoológicos tienen comida en abundancia. Tampoco porque sea sanguinario. Es, sencillamente, porque le han invadido el territorio. Lo mismo pasa con el rey del horóscopo, que gobierna el imperio despedazando a los intrusos. Se dice que son vagos. Falso. Pasan buena parte de su tiempo peleando y patrullando un territorio que defienden hasta morir. Fíjense en el pupo de Tarzán: esa enorme cicatriz rosada que lo envuelve como la órbita de un planeta es un obsequio del monarca. Horangel los define como marcadamente masculinos, calientes, fijos, positivos, cariñosos y muy demostrativos. ¿Y si Horangel fuera un invento de Leo? Virgo Cada vez que en la Sociedad Astrológica Argentina organizan un seminario sobre Virgo, hay que suspenderlo por falta de inscriptos. Pareciera que Leo, al retirarse, deja un espacio imposible de llenar. O, al menos, imposible de llenar por un signo en el que los hombres llevan las venas muy ocultas y las mujeres, demasiado expuestas: para conseguir novio, cavan un pozo y se esconden esperando el paso de un curioso. El tipo se asoma y ahí nomás desaparece. Siempre las verás con su pinta de oscuras mari­posas. Cada maestrito –según Zeus– tiene su propio librito. Según el mío, Virgo es el gato más misterioso del zodíaco. Un gato que no tiene otra función que vigilar su propia porcelana. Libra El signo de la justicia, la responsabilidad y el equilibrio. Sobre todo, del equilibrio. Es inútil que te presentes a pedir trabajo al Cirque du Soleil si no has nacido a la sombra de Libra. Pueden aguantar sobre sus hombros hasta siete saltimbanquis y es probable que el esfuerzo les trice la cabeza, pero no dicen ni pío. Son recomendables como instructores, conejos de Indias y pilotos de grandes aeronaves. No son felices ni infelices, sino obsesivos con las pequeñas cosas de la vida. Supongamos que compran una ­Rhodesia en el quiosco de la esquina. El problema es que no encuentran dónde tirar el papelito. Son capaces de caminar cuadras y cuadras con el bollito en la mano, buscando un papelero que no existe. Terminan metiéndoselo en el bolsillo. Se los puede distinguir entre todos los demás porque huelen a productos Terrabusi. Sagitario El signo de la libertad, los espacios abiertos y las grandes ilusiones. Mitad hombre y mitad caballo. Sagitario es el signo de la flecha. Antes de morir, Robin Hood pidió su arco, lo tensó, disparó el último proyectil de su existencia y ordenó ser enterrado exactamente en el lugar de su caída. A ver quién da más. El signo más generoso de la primera división, el signo para la niña que nadie saca a bailar y para los alumnos fracasados que huelen a cerveza. Alguna vez hablaremos de la terrible muerte del centauro, sospechado de traición por los hombres y también por los caballos. Buen viaje, Sagitario. Escorpio El signo de la bragueta, el master del universo del calzoncillo, el inesperado campeón del siglo 21 que, con sólo 13 años transcurridos, ya se lo ha metido en el bolsillo. Escorpio era, hasta no hace mucho tiempo, la oveja negra del rebaño. Tanto es así que en el programa astrológico del Santo Tomás, los signos eran 11, porque Escorpio, el calentón, directamente se omitía.Jaimito: Escorpio. Pedro Limán: Escorpio. El negro Cucho: Escorpio. No es de extrañar que con el reposicionamiento de valores que nos tiene entre divertidos y estu­pefactos, el signo del tomala vos dámela a mí, figure como el adalid del cambio, el profeta sin ropas que señala el camino del futuro. www.zoncillonca.org.ar. Capricornio Y si en la distribución de los órganos del cuerpo, a Géminis se le confían los pulmones y a Escorpio la manija de la panza, a Capricornio, el 10, se le asigna la cabeza. Capricornio, la cabra, es de los que calibran, esperan, calculan, razonan, tantean, pasan meses sin variar de posición y, recién cuando todo está a punto de caramelo, hop, pegan un salto y ascienden un peldaño, un escollo menos en su obsesión por alcanzar la cima. Niños tristes, viejos sabios y campeones solitarios.Bobby Fischer, el ajedrecista más deslumbrante del planeta, nació bajo el signo de Cáncer, pero todos sabemos que tendría que haber nacido en Capricornio. Y es que la Astrología dista mucho de ser una ciencia. Por lo menos, en el Cono Sur es una manera de leer el diario en el bar y de hundir de manera rítmica y automática la medialuna en el pocillo. Acuario Se dice que son capaces de identificar a las chicas del consorcio nada más que por el sonido de los tacos. Lo que nadie dice es que Acuario se sirve de su perspicacia para vivir panza arriba tocando el ukelele. Ese magnífico desparpajo hizo que, en la década de 1960, la humanidad los venerara: mucha mandanga, mucha comuna, mucha pipa, mucho amor y poca guerra. Estamos hablando, claro, de Acuario. Pero nadie puede pasarse la vida tocando el ukelele. Pepper, el sargento, era de Acuario. "¡Qué fuerte!", decíamos, con un tono de creciente respeto, cada vez que lo veíamos pasar haciendo repimporotear sus tacos en la vereda. "¡Qué fuerte!". Tendrán que esperar varias vueltas del zodíaco para volver a transitar por los '60. Piscis The end. Para algunos, el santo patrono de los pies; para otros, el santo patrono del zodíaco. Y es que a Piscis se llega únicamente después de atravesar los 11 signos precedentes. Las ventajas están a la vista: sabiduría y experiencia. Las desventajas, también: fatiga y desencanto. Sólo se vive cuando se sueña y Piscis es un signo que ha dejado de soñar. Cuando Joan Manuel Serrat les pide a los niños que se dejen de joder con la pelota, lo hace para que Piscis pueda descansar. Quieren una buena figura para el signo: la del jefe de estación haciendo un solitario. El gran viejo del zodíaco toma el fresco en la plaza, va al cineclub a ver películas de amor y, cuando muere, no lo hace de manera natural sino porque Aries, bi-bip, viene por atrás pidiendo cancha y se lo lleva por ­delante.