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¡Quemá esas fotos!

Las cámaras digitales y los teléfonos celulares permiten tomarnos instantáneas en cualquier momento y lugar. Y eso es todo un riesgo. Juan Carlos Carranza.

31 de octubre de 2011 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
¡Quemá esas fotos!

Qué desagradable situación debe ser para Scarlett Johansson, y para todas las celebridades de Hollywood, descubrir un día que esas fotos que se sacaron en calzones en la intimidad de su hogar están en todos los portales de Internet. Y es que las fotos comprometedoras son parte de un fenómeno que trajo el avance de la tecnología. Las cámaras digitales y los teléfonos celulares permiten tomarnos instantáneas en cualquier momento y lugar.Y eso es todo un riesgo. Sobre todo cuando hay cuestiones sentimentales de por medio. "El amor y la tecnología son una combinación desafortunada", aporta Cacho Yerom, nuestro asesor estrella quien se resiste a tener teléfono móvil. Y explica: "En la actualidad, en los noviazgos que se extinguen, ya no ocurre más eso de devolver las cartas de amor. Hoy, un novio despechado sube a la Web los videos hot tomados en la intimidad".Hay múltiples ejemplos de lo que dice nuestro consultor, pero los que trascienden son aquellos que involucran a personalidades de la farándula. Y no sólo son casos de desengaños amorosos, sino que también está la mano de los hackers . El último episodio que se recuerda lo sufrió la modelo Silvina Luna, con las famosas tomas en un viñedo. "¿Cómo? ¿Había un viñedo?", pregunta Yerom, con su acostumbrada sorna. Antes no se podía. Abonando la teoría de Yerom sobre los riesgos que la tecnología trajo para la intimidad, antes del boom digital era difícil que trascendieran imágenes. Primero, porque no había otra forma de tener las fotografías que no fuera en soporte papel y, segundo, porque nadie en su sano juicio iba a llevar a revelar sus "rollos hot " a una casa de fotografía. "Para eso estaban las viejas cámaras Polaroid, que sacaban fotografías instantáneas", dice Cacho Yerom, quien con orgullo asegura conservar aún las imágenes de sus tres únicas novias en paños menores.Pero en la época mencionada por Yerom, no todo el mundo tenía una de estas cámaras instantáneas, básicamente porque las películas que utilizaban no eran económicas.Algunos sostienen que estos escándalos, que periódicamente aparecen por alguna que otra foto subida de tono filtrada en Internet, son parte de políticas de marketing encubiertas. En otros casos, parece ser puro exhibicionismo.Es posible que ambas hipótesis sean ciertas. "En la era digital, se perdió el encanto de la insinuación, de lo sugerente. Hoy todo es explícito y ya nada queda librado a la imaginación. Eso sí es una tragedia", se lamentó Cacho Yerom.