Qué macana, hoy amanecí oruga
Estimado lector, usted ya estará despierto, desayunado y preguntándose por qué no siente indicios de la transformación prevista para este primer día del Año de la Luz en la Tierra. A lo mejor no atendimos bien a las instrucciones. Rosa Bertino.
Estimado lector, usted ya estará despierto, desayunado y preguntándose por qué no siente indicios de la transformación prevista para este primer día del Año de la Luz en la Tierra. A lo mejor no atendimos bien a las instrucciones. Me tomaré la libertad de transmitir en primera persona la experiencia de quienes, entre las variadas adhesiones al 11-11-11, optamos por el Proyecto de Oruga a Mariposa, conducción del Maestro Kutumi para domiciliados en el cuadrante sur del hemisferio ídem. A mí me lo envió una amiga que es más racionalista que Descartes y se opone férreamente a la Iglesia, curas, monjas y cualquier cosa que tenga tufillo a incienso.Dado el caso, me pareció la persona indicada para orientarme en una materia tan elusiva. Me mandó un vimeo (¿vieron que no se dice más video?) que, en un castellano muy majo, especificaba los siete pasos previos a la gran meditación colectiva de la víspera. Ahora que lo pienso, la indicación de "aspirar, contener, exhalar en el sentido de vuestros corazones" pudo prestarse a confusión. Metamorfosis. Según dicho instructivo, los efectos de la comunión cósmica empezarían a manifestarse hoy sábado 12, al abrir los ojos tras una dormición no inferior a las seis horas. Por las dudas, yo dormí el doble. A lo mejor se trata de un proceso, por eso tardamos en percibirlo. En principio, todo amaneció igual, salvo para los quinieleros que ayer trabajaron a decir basta. El resto sigue arrastrando una realidad oscurecida por la sinrazón de los violentos. Es lógico que haya tanta necesidad de cruzar dedo medio y pulgar, y abstraerse un largo rato. El espíritu de la mariposa seguirá aleteando en el cuerpo de la oruga. La tan ansiada metamorfosis es parte del anhelo que nos acompañará hasta el fin de los tiempos. Esto va en serio. Lo demás es parte del alud de comentarios en la Web, que generó la sobreexposición del 11.11. El Uritorco le ganó por afano a los sitiales convocados por la New Age . Y entre las humoradas, hay una francamente graciosa y para mayorcitos: "Hasta el fin del mundo finge que se acaba".

