Eficacia. Psoriasis: un estudio revela que 3 de cada 4 pacientes podrían necesitar menos inyecciones
Una investigación europea concluyó que muchos pacientes que responden bien a los tratamientos biológicos pueden reducir la dosis hasta un 50% sin empeorar la enfermedad.
Las personas con psoriasis que logran controlar la enfermedad con medicamentos biológicos podrían necesitar menos dosis de las que se utilizan actualmente. Así lo indica una investigación realizada en Países Bajos y Bélgica.
El estudio evaluó a pacientes durante un año y medio y encontró que tres de cada cuatro pudieron reducir la medicación sin perder eficacia en el tratamiento.
El informe, publicado en la revista científica The Lancet Regional Health Europe, abre la puerta a cambios en las guías médicas para una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo y que requiere tratamientos prolongados.
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria que afecta principalmente la piel, aunque también puede comprometer las uñas y las articulaciones. Si bien no tiene cura, los avances en terapias biológicas permitieron en los últimos años mejorar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.
Menos aplicaciones y mismos resultados

La investigación fue liderada por el Centro Médico Universitario Radboud, en Países Bajos, y el Hospital Universitario de Gante, en Bélgica. Participaron 244 pacientes de 19 hospitales que ya respondían favorablemente a tratamientos biológicos de última generación.
Los investigadores evaluaron qué ocurría cuando la dosis se reducía de forma gradual, aumentando el tiempo entre las aplicaciones. Los resultados mostraron que el 75% de los pacientes mantuvo el control de la enfermedad utilizando dos tercios o incluso la mitad de la dosis habitual.
Según los autores, la reducción fue tan eficaz como continuar con el esquema estándar y no generó problemas de seguridad adicionales.
Un alivio para pacientes y sistemas de salud
Además de reducir la cantidad de medicación utilizada, el nuevo enfoque permite espaciar las inyecciones. En algunos casos, los pacientes pasaron a aplicarse el tratamiento una vez cada seis meses.
"Como resultado, los pacientes necesitan inyecciones con menos frecuencia", explicó el epidemiólogo Juul van den Reek, integrante del equipo investigador.
Los especialistas sostienen que esta estrategia también podría disminuir el riesgo de efectos secundarios y reducir el impacto ambiental asociado a la fabricación y distribución de estos medicamentos.
El temor a que reaparezcan los síntomas

Uno de los aspectos más sensibles del estudio fue la preocupación de los pacientes ante una posible reaparición de los síntomas. Muchos de ellos convivieron durante años con la enfermedad antes de acceder a terapias biológicas efectivas.
Por ese motivo, el protocolo permitió que cualquier participante regresara inmediatamente a la dosis habitual si percibía una pérdida de control de la psoriasis. "Los pacientes suelen entusiasmarse con la posibilidad de reducir la medicación, pero también existe el temor de que los síntomas vuelvan", explicó la dermatóloga Elke de Jong, una de las responsables del trabajo.
Qué tratamientos fueron evaluados

El estudio analizó algunos de los biológicos más utilizados actualmente para tratar la psoriasis moderada y severa. Entre ellos se encuentran los inhibidores de IL-17, como secukinumab, ixekizumab, bimekizumab y brodalumab, y los inhibidores de IL-23, como guselkumab, risankizumab y tildrakizumab.
Los investigadores consideran que la evidencia obtenida es suficiente para comenzar a revisar las recomendaciones terapéuticas en Europa.
Aunque remarcan que los biológicos siguen siendo fundamentales para controlar la enfermedad, sostienen que muchos pacientes podrían beneficiarse de esquemas más flexibles, con menos aplicaciones y un menor costo sanitario, sin resignar resultados.



