Fallo en Córdoba. Una prueba de ADN determinó que no es el padre biológico de una niña, pero no podrá anular la paternidad

El juez Gabriel Tavip determinó que el derecho de una menor a mantener su identidad consolidada prevalece sobre la realidad genética. El progenitor conocía que no era su hija desde 2016, pero ocultó el dato y recién accionó judicialmente en 2024.

17 de abril de 2026 a las 02:35 p. m.
Una prueba de ADN determinó que no es el padre biológico de una niña, pero no podrá anular la paternidad
Tribunales de Familia en Córdoba.

La Justicia de Córdoba emitió un fallo clave que prioriza la estabilidad emocional y la identidad de una adolescente por sobre el vínculo biológico.

Gabriel Tavip, titular del Juzgado de Familia de 2° Nominación, rechazó la demanda de un hombre que pretendía dejar de ser el padre legal de una joven de 14 años, basándose en la caducidad de los plazos legales y en el concepto de "posesión de estado".

Una verdad oculta por casi una década

El caso se remonta a una relación de pareja que, tras su separación en 2011, mantuvo encuentros ocasionales.

En ese contexto nació la niña en 2012, siendo inscripta legalmente por el exesposo de la madre.

Sin embargo, el hombre presentó una demanda de impugnación de filiación en 2024, alegando dudas sobre su paternidad.

La investigación judicial reveló que, en realidad, ambos padres conocían que no existía un vínculo biológico desde el año 2016, cuando se realizaron una prueba de ADN privada que el progenitor ocultó en su presentación judicial.

El juez remarcó que, al haber pasado tantos años desde que se conoció la verdad biológica, el derecho a impugnar la filiación ya había caducado legalmente.

El valor de la identidad consolidada

Más allá de la cuestión técnica de los plazos, el fallo enfatiza que la adolescente se identifica plenamente con su apellido y reconoce al demandante como su padre desde su nacimiento.

Según el magistrado, desplazar este estado filial importaría una limitación grave a sus derechos, ya que su identidad se construyó sobre el vínculo socioafectivo y no meramente sobre el genético.

Dura advertencia a los progenitores

El juez Tavip realizó un severo "llamado de atención" a la madre y al padre legal por su conducta irresponsable al ocultar la realidad biológica a la joven durante casi diez años. Recién durante el proceso judicial la adolescente pudo conocer su origen biológico.

Finalmente, el tribunal garantizó que el derecho a la identidad de la joven está protegido, ya que ella podrá iniciar en cualquier momento de su vida un trámite para determinar su filiación conforme a su verdad biológica si así lo desea.

Para ello, se dispuso una instancia informativa con psicólogas para explicarle sus derechos a futuro.