Caso Noelia. Los proyectos para legalizar la eutanasia que nunca fueron debatidos en Argentina
En el Congreso de la Nación existen cinco iniciativas para autorizar estas prácticas y otras tres que perdieron estado parlamentario. La primera fue presentada en diciembre del 2021 después del caso de Alfonso Oliva. Ninguna fue tratada en comisiones.
En Argentina existen cinco proyectos legislativos para legalizar la eutanasia en el país y otros tres que perdieron estado parlamentario. Ninguna iniciativa fue tratada en comisiones y, por consiguiente, tampoco en el recinto del Congreso de la Nación.
La eutanasia o muerte médicamente asistida es legal en Uruguay y en distintos países de Europa. El tema volvió a entrar en agenda a partir del caso de Noelia Castillo Ramos, una joven española de 25 años que quedó parapléjica en 2022 y recibió una muerte médicamente asistida el pasado jueves 26 de marzo.
A continuación, se revisará cuáles son los proyectos que buscan legalizar la eutanasia en Argentina, qué destino tuvieron esas iniciativas y qué tipo de herramientas tienen hoy los pacientes para garantizar sus derechos en sus tramos finales de vida.

Sin fecha de vencimiento
Mara Brawer, psicóloga y ex diputada por la ciudad de Buenos Aires (Frente de Todos), confirmó que ninguno de los proyectos presentados en Argentina para legalizar la eutanasia fueron debatidos.
Brawer presentó en diciembre del 2021 –junto con la cordobesa Gabriela Estévez y la colaboración del médico Carlos Soriano– una de las primeras iniciativas en Diputados. Fue a raíz del caso de Alfonso Oliva, el joven con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que falleció en 2019.
“Pasan dos años y los proyectos pierden estado parlamentario. Los legisladores vuelven a presentarlos pero se vuelven a vencer”, indicó.
Según el portal de transparencia de la Cámara de Diputados de la Nación, hoy permanecen vigentes cinco proyectos y otros tres que perdieron estado parlamentario, que pueden volver a ser presentados para su debate en comisiones.
De los vigentes, cuatro fueron presentados en Diputados y uno en el Senado. Las iniciativas fueron encabezadas por los siguientes legisladores nacionales:
- Lisandro Nieri (Mendoza, Unión Cívica Radical)
- Oscar Agost Carreño (Córdoba) y Miguel Ángel Pichetto (Buenos Aires, Encuentro Federal)
- Martín Ardohain (La Pampa, PRO), junto con otros cuatro diputados de Santa Fe, Río Negro y Buenos Aires.
- Julio Cobos (UCR, Mendoza)
- Silvina García Larraburu (Unidad Ciudadana, Río Negro)
Además, otras iniciativas perdieron estado parlamentario –pasaron dos años sin ser debatidas– y pueden volver a ser presentadas, como los proyectos de Mariana Juri (Mendoza) y el que encabeza la cordobesa Estévez junto con otros 13 diputados. Este último volvió a vencer el año pasado.
“Ninguno fue tratado en comisión. No hay voluntad política para hacerlo”, interpretó Brawer.
Qué es la eutanasia
Marcos Breuer –filósofo y docente de la Maestría de Bioética de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba–, asegura que los países en vías de desarrollo están evolucionando hacia nuevas formas de pensar la muerte.
Breuer, quien reside en Grecia y es autor del libro Eutanasia y Autonomía, sostuvo: “Hay una tendencia en nuestro país a aceptar que existe una nueva forma de morir y a exigir su reconocimiento legal”.
El especialista explicó que la eutanasia está prohibida en Argentina. “No puede haber una acción médica concreta para terminar la vida de un paciente. Por ejemplo, que un médico le inyecte una serie de medicamentos a la persona con el fin de matarla”.
Sin embargo, aclaró que en nuestro país se dio un claro avance sobre la protección de los derechos de los pacientes al aprobar la Ley de Voluntades Anticipadas, más conocida como “ley de muerte digna”.
“Esta ley reconoce el derecho a la autodeterminación y a la autonomía del paciente. Contempla la posibilidad de no continuar o interrumpir un tratamiento, cuando esa intervención médica no lo conduce a ningún lado”, indicó.
Diferencias culturales
Los países con mayor trayectoria en eutanasia son Holanda y Canadá. En naciones de habla hispana, estas prácticas son legales en España y en Uruguay.
En Ecuador, Perú y Colombia ya existen fallos de sus respectivas cortes supremas que consideran este derecho como constitucional. Incluso en este último país, autoridades sanitarias elaboraron directivas para sus equipos de salud.
“En toda la región hay una tendencia a reconocer este derecho y pedir la legalización de la eutanasia. Incluso en Argentina, donde existe una clase media, con maneras de encarar la vida similares a los países que podríamos llamar desarrollados”, agregó Breuer.
En paralelo, se expande una cultura centrada en los derechos y la libertad de los individuos, en detrimento de “un modelo tradicional y paternalista de la medicina, en la cual el médico decidía qué era lo mejor para cada paciente”.
En las últimas décadas, aumentó la cantidad de personas que fallecen en unidades de terapia intensiva, debido a la medicalización de la vida. “Estos avances son muy positivos, porque brindan soluciones que antes no existían. Pero tienen otro costado negativo, ya que la tecnología interviene en procesos donde no debería estar. Como una persona que decide no continuar con un tratamiento y morir rodeado de sus seres queridos”, agregó.
El recuerdo de Alfonso Oliva
Carlos “Pecas” Soriano, médico de emergencias y magíster en Bioética, asegura que el caso de Noelia resonó por su historia particular y por su juventud. Agregó que en Argentina son múltiples los pedidos de eutanasia que no llegan a conocerse ante la opinión pública. Citó el caso de un deportista de 50 años que sufrió un accidente en bicicleta y sufre dolores crónicos.
Sin revelar su identidad, contó que aunque hoy el paciente se encuentra medicado con más de 10 drogas y es atendido por cinco personas en su domicilio, sus dolores no ceden, no controla sus esfínteres y “su sufrimiento es constante”.

Soriano es coautor del proyecto de ley conocido como “la ley Alfonso”, motivado a partir del caso de Alfonso Oliva, el joven con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que falleció en 2019.
“Toda ley que amplíe derechos y no hiera a terceros debe ser bienvenida. “¿Cuánto sufrimiento más será necesario para saber que esperamos demasiado?”, interpeló Soriano, quien además es autor del libro Morir con Dignidad en Argentina.
Saber hasta dónde llegar
María Fernanda Marchetti, jefa del Área de Bioética del Ministerio de Salud de Córdoba, valoró que casos como el de Noelia nos interpelen como sociedad. “Estas situaciones, que son extremas, nos sirven para analizar lo que todavía nos está faltando. Muchas personas siguen sin tener acceso a tratamientos paliativos contra el dolor. Hay mucho desconocimiento sobre qué hacer en las instancias finales de la vida”.
Marchetti señaló que la Ley de Muerte Digna sancionada en Argentina y que en Córdoba “complementa los derechos de los pacientes” y contempla situaciones que a veces son desconocidas por las personas.
“Muchos creen que en Argentina estamos condenados a vivir de cualquier modo y se desconocen muchos derechos contemplados en la ley”, agregó.
En la misma línea, la médica paliativista Stella Di Gennaro, remarcó que todavía falta un largo camino para aliviar el sufrimiento de las personas que transitan su instancia final de vida: “Faltan políticas que den respuesta a ese alivio del sufrimiento o que los financiadores entiendan que deben cubrir ciertos tratamientos de cuidados paliativos que disminuyan el dolor”.
Las especialistas remarcaron que el problema está atravesado por una complejidad de factores.
“Los ciudadanos y los equipos de salud tienen herramientas para tomar decisiones con la tranquilidad de que estamos respetando los derechos de las personas. Se puede evitar la obstinación de seguir aplicando tecnología, sólo porque la tengo disponible”, sintetizaron.
Una población envejecida
El aumento en la expectativa de vida en los últimos 10 años estuvo acompañada por avances científicos y médicos en la cura de enfermedades y en el tratamiento de patologías con mayor efectividad.
Sin dejar de destacar lo positivo de estos avances, Breuer reflexionó: “Desde el momento en que nacemos hasta el momento en que morimos, la medicina y su tecnología atraviesa nuestras vidas”.
El filósofo aclaró que –en casos irreversibles o incurables– es lógico que la persona reflexione hasta dónde seguir. “El acto de morir está lleno de decisiones, mayores o menores, pero decisiones al fin”, finalizó.
Más de 180 inscriptos en el Registro de Voluntades Anticipadas
En Argentina existe una ley de muerte digna que garantiza el derecho de los pacientes a fallecer con dignidad. Establece límites al esfuerzo terapéutico.
En Córdoba, la ley fue sancionada en 2012 y modificada en 2016 para amoldarse a las nuevas normativas del Código Civil. La norma crea un Registro de Voluntades Anticipadas que cuenta con 188 inscriptos.
Una persona puede decidir hasta dónde llegar con un tratamiento terapéutico y dejar esa voluntad documentada en un registro.
El mismo funciona en el Área de Bioética del Ministerio de Salud provincial. La oficina está ubicada en el edificio de la nueva Maternidad provincial, avenida Vélez Sársfield 2.221, de la ciudad de Córdoba.
Los interesados pueden comunicarse al (0351) 153-879432.
Quiénes pueden firmar el registro
Los requisitos para inscribirse son los siguientes:
- Ser mayor de 16 años
- Presentar DNI
- Estar en condiciones de comunicarse para poder expresar su voluntad Comprender y asumir los alcances de sus necesidades
- Poder firmar o dejar constancia de su acuerdo
A su vez, especialistas del registro que forman parte del Consejo Provincial de Personas Mayores brindan capacitaciones en hogares, residencias o geriátricos mediante un convenio con la Cámara de Residencias para adultos mayores.





