Ajuste nacional. Protestas en Embalse por el cierre de la unidad turística y por el despido de todos sus empleados
Se manifestaron en el Vertedero, con pancartas en contra de la decisión nacional. Irán a la Justicia y buscarán un auxilio en el Congreso.
“No al vaciamiento de la unidad turística, exigimos la reapertura”, disparaba una pancarta en la movilización que el gremio ATE encabezó el sábado en Embalse, luego de los despidos masivos dispuestos por el Gobierno nacional en las unidades turísticas de esa localidad y de Chapadmalal.
La política de corte al turismo social y de achique del Estado se sintió en el Valle de Calamuchita con el cese de la fuente laboral de los 14 contratados y con el pase a disponibilidad de otros 30 empleados de planta permanente. “Es cuestión de tiempo, en meses van a ser desvinculados”, explicó David Salto, secretario general de ATE Río Tercero y zona, sobre la situación del personal de planta.
La medida dispuesta por el gobierno de Javier Milei afecta a un total de 101 trabajadores entre las unidades de Embalse y de Chapadmalal.

Por primera vez en su historia, el complejo, que cuenta con siete hoteles, 51 bungalós, un centro médico y un polideportivo, además de un amplio predio recostado sobre varios kilómetros de costa del lago de Embalse, se queda sin ningún empleado.
Salto agregó que, además, algunos de esos empleados residen con sus familias en casas del complejo y serán desalojados.

La movilización se realizó este sábado durante la mañana y hasta el mediodía en el Vertedero, un punto emblemático de Embalse. Los manifestantes cortaron media calzada de la ruta 5 y todo se realizó de forma pacífica. Se esperaba un mayor acompañamiento por la gravedad de la situación.
“Hay un gobierno que no nos va a escuchar, pero estamos dispuestos a llevar adelante la pelea en todos los ámbitos”, sostuvo el dirigente gremial.

El primer espacio de lucha, señaló, será el jurídico, ya que “en el año 2013 los hoteles de Embalse y de Chapadmalal fueron declarados patrimonio histórico. No pueden ser vendidos, rematados, ni modificada su arquitectura”. En segunda instancia, abordarán la “pata político-partidaria”, con senadores y diputados, de distintos partidos políticos y provincias, para que defiendan el turismo social en el Congreso.
Y, por último, desde el plano gremial, comenzaron con el corte de ruta en Embalse y seguirán con una “gran movilización a Jefatura de Gabinete, donde se termina de firmar los despidos, y no descartamos la movilización a Suipacha, donde funciona la Secretaría de Turismo”.
En el marco del plan de “transformación del Estado”, las más de 300 hectáreas del predio fueron transferidas a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (Aabe).

El objetivo oficial es poner a la venta o en concesión los siete hoteles, los 51 bungalós y el resto de las instalaciones a inversores privados.
El drama de perder el puesto de trabajo
“Este gobierno nos aniquiló. En la época de pandemia hemos trabajado, lijado y pintado todas las camas de todos los hoteles; con Macri, incluso, seguimos trabajando”. Quien dialoga con La Voz, visiblemente emocionada, es Soledad (44), que lleva 21 años trabajando en la administración del hotel 2 de la unidad turística Embalse. Asegura que es personal de planta y que fue realizando otras tareas cuando se no había ingreso de turistas.

“Estoy mal. Tengo tres hijos, vivo de esto, tenemos un sueldo de $ 700 mil que hoy no alcanza y el sueldo va a ser menos, hasta que nos digan que estamos afuera y no tengamos otra cosa de qué vivir”, agregó.
El panorama es dramático para casi medio centenar de familias de la localidad.

