El problema es para el gobierno que viene
El actual Gobierno provincial anunció un paliativo para el ejército de médicos residentes que se forman mientras trabajan en los hospitales públicos. Juan Carlos Carranza.
El actual Gobierno provincial anunció un paliativo para el ejército de médicos residentes que se forman mientras trabajan en los hospitales públicos. El Ministerio de Salud anunció que se mejorarán las condiciones de trabajo. El primer paso será reducir el peso de la carga horaria y llevar las guardias a una cantidad de horas más razonable. La diferencia entre 24 y 12 horas de guardia es nada menos que reducir la posibilidad de que haya errores, que en medicina se pagan muy caro.Pero ése es uno de los aspectos. Todo indica que el problema de fondo necesitará un replanteo de la política sanitaria en este rubro. Esta gestión, al parecer, ya no tiene tiempo de responder a todos los cuestionamientos de la Asamblea de Médicos en Formación.Aunque también es cierto: la Provincia se enfrenta con el gran problema de que los becarios rechazan las residencias en los hospitales del interior.El Ministerio de Salud tiene para ofrecer 65 especialidades distintas en 58 centros formadores. Pero el 90 por ciento de la demanda de formación se concentra en las tres principales urbes cordobesas: la ciudad de Córdoba, Río Cuarto y Villa María.Fuentes de la cartera sanitaria indicaron que hasta ahora fracasaron los intentos por estimular las residencias en el interior. Y otra cosa: la Provincia admite que insistirá con formar médicos en las especialidades que más se necesitan y no en las que tengan más renta en el mercado. "Necesitamos pediatras, no cirujanos plásticos", ejemplificó un funcionario provincial. Otra mirada. Los residentes sostienen que debe cesar de inmediato su "explotación laboral". Tampoco acuerdan con el Ministerio de Salud en que los concurrentes deban formarse sin recibir una beca y aseguran que seguirán reclamando "hasta las últimas consecuencias". Sobre la negativa de ir a los hospitales del interior, los residentes dicen que allí no encuentran buena formación. "Siempre buscamos formarnos en sitios de excelencia. Hay muchos lugares en donde no existe ni siquiera un jefe de residentes. En el interior, estamos librados a la buena de Dios", aseguró un residente.

