El problema es el Florencio Díaz
Suena lógico aspirar a que los hospitales públicos funcionen con la mejor infraestructura edilicia posible, que les permita crecer en complejidad y en prestaciones. Marcela Fernández.
Suena lógico aspirar a que los hospitales públicos funcionen con la mejor infraestructura edilicia posible, que les permita crecer en complejidad y en prestaciones. Por eso se comprende que las autoridades sanitarias evalúen buscar un lugar más adecuado para la Maternidad Provincial, que se creó hace casi 60 años en un edificio pensado como cárcel y que necesita refacciones para seguir creciendo. La pregunta es si el Hospital Florencio Díaz, ubicado en Camino a 60 Cuadras, es realmente el lugar adecuado para llevar la Maternidad Provincial. Ese centro fue inaugurado hace 11 meses por el ex gobernador Juan Schiaretti y el entonces ministro de Salud y hoy jefe de Gabinete, Oscar González, como un establecimiento polivalente, con el objetivo de "extender la atención hospitalaria a la periferia", según reza la gacetilla que distribuyó Prensa de Gobierno. González prometió que en una semana funcionarían guardia y consultorios externos, en 30 días diagnóstico por imágenes e internación clínica, y en 60 días el resto. Eso incluía 24 camas de internación general y 16 para pediatría y obstetricia, seis unidades de terapia intensiva de adultos, seis de neonatología, dos quirófanos y dos salas de parto. Se inauguró el 31 de agosto de 2011, 17 días antes de las elecciones en la Capital. Casi un año después, allí sólo funcionan, a duras penas, la guardia, algunos consultorios externos y, desde hace pocos días, el vacunatorio. Transitoriamente, se llevaron pacientes del colapsado edificio del Ipad, que atiende adicciones.Las instalaciones están flamantes, pero al ser concebido como un hospital polivalente necesita significativas reformas para transformarse en una maternidad que, para Salud, hoy es imprescindible en ese sector. Por ejemplo, tiene sólo seis unidades neonatales contra las 60 de la Maternidad, no dispone de lactario ni de sala de descanso de los médicos de guardia. Un presupuesto preliminar para reformarlo rondaba nueve millones de pesos. Hoy se baraja una cifra mucho menor. Pero en cualquier caso, el interrogante pesa sobre la ausencia de políticas sanitarias consistentes. Si ahí hacía falta una maternidad, ¿por qué se construyó un hospital polivalente? Parece un despropósito usar nuevos fondos para reformar un hospital que hace 11 meses se inauguró entre festejos.

