Por qué el joven rechazaba a Paola
Una gran incógnita se planteó para conocer qué motivaciones llevan a alguien a cometer semejante crimen.
Una gran incógnita se planteó para conocer qué motivaciones llevan a alguien a cometer semejante crimen. Sobre Gonzalo Lizarralde, pesan pruebas contundentes y, si se confirma que es el autor, probablemente la explicación a ese interrogante se centre en el fuerte rechazo que Paola Acosta generó en la familia de él."Gonzalo no se va a cagar la vida por una negra de mierda que abrió las patas para sacarle plata", fue la lamentable expresión que profería uno de sus familiares al iniciarse el caso, según coinciden varias fuentes policiales que participaron de las primeras diligencias.Ese rechazo se palpaba desde que Lizarralde, en un primer momento, no quiso reconocer a su hija Martina. Se negó a atender a Paola por teléfono y una hermana de él era quien se comunicaba con ella para aportarle los datos del progenitor que pedían los médicos.Una vez que nació la nena, a inicios de 2013, la negativa al reconocimiento subsistía, hasta que el caso llegó a la Justicia, en el fuero de Familia de la Provincia. Allí se tramitó en etapa previa al juicio, con una asesora de familia, un entendimiento que incluyó un análisis de ADN en el Ceprocor para confirmar la paternidad de Gonzalo.Ambos papás, Gonzalo y Paola, llegaron a un acuerdo con la intervención de la abogada María Eugenia Hidalgo, quien el 22 de agosto de 2014 ingresó el expediente en el cual se reconoce la paternidad y la cuota alimentaria que debía pagar Lizarralde.Hace poco, el 8 de septiembre pasado, nueve días antes del asesinato de Paola, el juez de Familia N° 1, Luis Belitzky, homologó ese entendimiento de ambas partes. Paola tenía en este fuero otro caso, el iniciado en 2007 con el padre de sus dos hijos mayores (HRF), un "expediente tranquilo" que no registra ningún incumplimiento de ambas partes. Volviendo al caso Acosta-Lizarralde, según los tiempos procesales de este fuero se presume que la noticia del ADN positivo se conoció entre dos y tres meses antes. Otra "interna" que debía manejar Gonzalo era con su actual pareja, embarazada de pocos meses. A ella le habría asegurado que jamás había tenido relaciones con la mujer que le reclamaba la paternidad.Obviamente hubo una relación, pero los allegados sostienen que los encuentros fueron muy pocos y espaciados. Los Lizarralde tienen una importante fábrica y distribución de sándwiches sobre la avenida Colón. Tal vez cuando se confirmó el ADN, pensó que su pretendido estatus podía verse amenazado.

