Córdoba. Polo de la Mujer: reclaman una mesa de diálogo por la continuidad laboral de las residentes
Las profesionales rechazan la propuesta oficial de pasar a una contratación como monotributistas con una jornada de 40 horas semanales. Desde el organismo provincial afirmaron que buscan garantizar el puesto de las 21 trabajadoras.
Trabajadoras del Polo de la Mujer, de la ciudad de Córdoba, se congregaron este miércoles en la sede de ese organismo estatal y marcharon hasta el Ministerio de Desarrollo Social y Promoción del Empleo de la Provincia para reclamar por las condiciones de continuidad laboral de las psicólogas, trabajadoras sociales y abogadas residentes. También desarrollaron una asamblea abierta.
Luego de declararse días atrás en “estado de alerta”, pidieron una mesa de diálogo urgente para debatir sobre la situación de las residentes que finalizaron sus contratos el pasado 30 de junio.
“Exigimos que la instancia de diálogo que la Secretaría de la Mujer nos negó, la conforme el Ministerio de Desarrollo Social, del cual depende el Polo”, manifestaron.
Las trabajadoras expusieron que hace varios meses solicitan esta negociación en articulación con el Colegio de Psicólogos de Córdoba, el de Profesionales en Servicio Social y ATE para contar con un respaldo gremial y que no peligren sus puestos laborales.
“La primera audiencia iba a ser el 3 de junio y ese mismo día se suspendió. Después se solicitó nuevamente y como no hubo respuesta, se presentó un pronto despacho para que respondieran cómo iba a continuar la situación de las trabajadoras”, explicó a La Voz Mariela Lario, secretaria gremial del Colegio de Psicólogos de Córdoba.
Y siguió: “Después hubo una reunión con la Dirección de Violencias del Polo pero la Secretaría de la Mujer contestó recién el 2 de julio que como no tenían la competencia decisoria sobre condiciones laborales y de contratación no habría mesa de diálogo. Por eso queremos hablar con el Ministro de Desarrollo Social”.

El rechazo de las trabajadoras
Antes de la finalización de la residencia se comunicó a las trabajadoras la intención de continuar con la relación laboral a través de una propuesta que incluía la modalidad de monotributo y un aumento de la jornada laboral de 30 horas semanales a 40, acompañado de un incremento en el salario.
“Se empezaron a comunicar con las trabajadoras por vías informales como WhatsApp o presencialmente llamándolas de a una y ofreciéndoles distintas ofertas que coinciden en esas dos características”, detalló Lario.
El principal rechazo hacia la propuesta tiene que ver con lo que las trabajadoras entienden como una “imposición unilateral” del monotributo como modalidad de continuidad laboral y el aumento de horas en las jornadas.

“Es una tarea de altísimo riesgo psicosocial, que exige disponibilidad emocional, formación permanente y supervisión institucional. Incrementar las jornadas laborales sin discusión alguna profundiza el desgaste y compromete tanto nuestra salud como la calidad de las intervenciones”, sostuvieron las trabajadoras en un comunicado.
En este punto, Lario sumó que pasar de 6 a 8 horas implica cambios que muchas trabajadoras no pueden asumir por pluriempleo o cargas familiares. “Hay una falta de voluntad política de cuidar a las que están cuidando. También preocupa la continuidad de los dispositivos para las violencias con estas decisiones.
Y cerró: “Algunas trabajadoras son residentes, otras son monotributistas y otras tienen contratos con distintas características. Muy pocas están en planta permanente. La mesa de diálogo busca revisar todas esas situaciones de las psicólogas, trabajadoras sociales, abogadas y médicas que trabajan en la institución.
“Propuesta superadora”
En diálogo con este medio, desde la Dirección de Violencias del Polo de la Mujer expresaron que las Residencias de Formación Profesional en Violencia Familiar y de Género son únicas en el país y se articulan con el Ministerio de Salud para perfeccionar los conocimientos universitarios de las profesionales.
“Vamos por la cuarta cohorte. Estas trabajadoras forman parte de la segunda que comenzó hace tres años y terminó el 30 de junio. Las 21 profesionales ingresaron y fueron elegidas con este criterio. Finalizada esta capacitación la Secretaría de la Mujer y todo el equipo estuvo haciendo gestiones para darles continuidad laboral”, afirmaron.
En ese sentido aclararon que pese a tener la posibilidad de llamar a una nueva cohorte prefirieron encontrar una manera de que las mismas profesionales siguieran en la institución.

“Valoramos mucho su desempeño y por eso logramos que la Secretaría General de la Gobernación, que es la encargada de decidir al respecto, autorice a una contratación de servicios. Consideramos que se les hizo una propuesta superadora que cada trabajadora deberá evaluar si le conviene acepta”, plantearon.
Respecto del riesgo psicosocial de las tareas que realizan las profesionales, manifestaron que cada profesional tiene establecida una cantidad de pacientes para atender por día. “Además trabajan en dupla y tienen el acompañamiento de todas las funcionarias, el equipo directivo y el de jefatura que tienen capacidad e idoneidad en el área de violencia”.
Sobre el peligro de una falta de continuidad en los dispositivos que sostiene el Polo aseguraron que no están en riesgo. “Son una política pública que se mantiene en el tiempo que los sostenemos 400 personas en toda la Provincia, no vamos a dejar que se resienta si las trabajadoras no aceptan la propuesta. Su continuidad está garantizada”.


