Pirámide social. Cuánto debe ganar una familia en Argentina para pertenecer a la clase media

Un informe de la Universidad Católica Argentina traza un nuevo mapeo de la pirámide social en Argentina y revela fuerte segmentación que existe entre los que más ganan y los que menos perciben.

26 de febrero de 2026 a las 11:50 a. m.
Cuánto debe ganar una familia en Argentina para pertenecer a la clase media
Un informe de la UCA muestra importantes disparidades de ingresos entre los distintos sectores sociales

Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (Odsa), dependiente de la Universidad Católica Argentina (UCA), detalló cuánto deben percibir los hogares para ubicarse dentro de lo que se considera clase media  y describió una pirámide social marcada por profundas brechas económicas.

El estudio señala que el 10% más rico se divide en dos segmentos. Para integrar el 3% de mayores recursos, un hogar debe contar con ingresos mensuales de al menos $ 30 millones.

En tanto, el 7% siguiente, que conforma la clase media alta, requiere ingresos desde $ 15 millones.

Según el Odsa, este estrato superior está plenamente integrado a los circuitos formales y de alta productividad, con acceso estable a bienes públicos de calidad, capacidad de ahorro e inversión en capital humano, y posibilidad de planificar a largo plazo.

Los sectores medios

Por debajo del decil más alto se ubica el 20% de los sectores medios integrados, con un piso de ingresos de $ 5 millones mensuales. Se trata de hogares con empleo formal o semi formal, con estabilidad relativa, aunque expuestos a los vaivenes del ciclo económico.

En el tercio intermedio de la pirámide social aparece una amplia clase media y media baja aspiracional. Para integrar el 20% de este segmento, los hogares necesitan percibir al menos $ 3,5 millones, mientras que el estrato medio bajo vulnerable requiere un ingreso mínimo de $2 millones.

“El grupo intermedio acumula expectativas de movilidad social, pero enfrenta frustración e incertidumbre por la volatilidad del ingreso real y el deterioro de bienes públicos clave”, advierte el informe.

La base de la pirámide

En el tercio inferior se concentra la población con inserción laboral informal o inestable, con bajo nivel educativo y fuerte dependencia de la asistencia estatal. Allí, el 20% de los hogares del segmento bajo no indigente necesita ingresos mínimos de $ 800.000.

Esa misma cifra funciona como techo para el 10% que se encuentra en situación de pobreza extrema, según la medición del Odsa. El organismo advierte que la debilidad de los ingresos laborales dificulta romper el círculo de la pobreza y perpetúa la exclusión económica y territorial.

Evolución reciente

El informe sostiene que las medidas de liberalización aplicadas entre 2023 y 2024 profundizaron la crisis social previa, aunque hacia el segundo semestre de 2024 se observó una moderación en los indicadores de pobreza e indigencia.

Sin embargo, la mejora registrada entre 2023 y 2025 se explica principalmente por la desaceleración inflacionaria, y no por una recomposición genuina del poder adquisitivo ni por un aumento sostenido del consumo de los hogares.

“El actual régimen abre la posibilidad de dinamizar sectores competitivos y atraer inversiones”, señaló el Odsa, pero advirtió que sin mecanismos de transición inclusivos y políticas activas de empleo formal, podría profundizarse la informalidad y la pobreza estructural.

El estudio concluye que, sin una estrategia orientada a expandir el tejido productivo, profesionalizar la economía informal y fortalecer el capital humano, la estabilización macroeconómica podría derivar en una sociedad más desigual y con menor movilidad social.