Pese a la oposición, arrancó el juicio por abuso de niñas
La defensa recusó a los jueces y planteó la nulidad de la acusación, pero el debate empezó igual. Hace casi dos años comenzaron las denuncias por maltratos.
Tras varias idas y vueltas y aun con incidentes de último momento, la Cámara 5ª del Crimen decidió ayer iniciar el debate oral a puertas cerradas en el juicio por presuntos abusos sexuales a dos internas en la Casa del Niño del Padre Aguilera, de Unquillo. El rasgo distintivo de esta primera jornada fue precisamente la determinación firme del tribunal en comenzar pese a las oposiciones del nuevo defensor, cuya asunción la semana pasada había demorado el comienzo de las audiencias.
Los acusados de abuso sexual con acceso carnal son dos ex empleados del hospicio, Lucas Gabriel Peralta (20) y Juan Carlos “Boty” González (35). El primero había sido también interno en el hogar y está acusado de abusar de una niña que en su momento tenía 3 años. El segundo era transportista del hogar y se lo acusa de abusar a una adolescente de 13.
El 11 de noviembre de 2011, La Voz del Interior reveló la historia de abusos sexuales y maltratos físicos en la Casa del Niño. La primera denuncia judicial se había realizado en agosto. Luego se descubrió que más de 20 niños habían sido violados o abusados sexualmente. Las víctimas tenían entre 4 y 16 años, además de un adulto, y una de ellas sufría retraso mental.
Cambios. El juicio debía comenzar el miércoles pasado, pero un día antes, los acusados cambiaron de defensor y designaron a Rosendo Montero, lo que motivó la suspensión. A pocas horas de asumir, el abogado recusó al tribunal integrado por Guillermo Lucero Offredi (presidente), María Susana Blanc Gerzicich y Luis Paoloni por presunto adelantamiento de opinión.
Los vocales rechazaron el recurso y ratificaron la fecha de ayer para el comienzo. Pero minutos antes de la audiencia, Montero –ya impuesto del expediente– presentó un pedido de nulidad de la acusación al entender que en el caso del joven Lucas la fiscal instructora había fijado el hecho el mismo día en que éste cumplió 16 años y no cuando tenía 15. Esto tiene consecuencias en la imputabilidad del acusado y, entiende, no debería ser procesado en este fuero. Pero este reclamo fue considerado extemporáneo.
El debate comenzó no sin nuevas fricciones. Montero volvió a plantear oposiciones pero fue reconvenido por el presidente del tribunal. Por eso, el defensor volvió a recusar al vocal.
Tras estos incidentes, comenzó la recepción de la prueba, con la declaración de tres testigos. La primera fue la perito psicóloga Laura Ellese, quien tomó contacto con una de las víctimas y relató aspectos del trauma que habría sufrido. Luego testimonió la mamá de una de las niñas –también es querellante– y ratificó los dichos de su hija, quien le relató cómo fue abusada. Finalmente, declaró el tercer testigo, actual marido de esta mujer, quien continuará en la próxima audiencia.

