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El pasado y el futuro de un desarrollo innovador

La vacuna empezó como un sueño hace casi dos décadas atrás y proyectan que sea un tratamiento para otros tipos de cáncer.

01 de junio de 2013 a las 10:50 a. m.
El pasado y el futuro de un desarrollo innovador

La vacuna empezó como un sueño hace casi dos décadas atrás y proyectan que sea un tratamiento para otros tipos de cáncer. La asociación entre Estado y empresa para crear innovaciones tecnológicas es una utopía en América latina. Y lo era aún más hace 18 años.Pero en aquella época el laboratorio argentino Elea se asoció con el Centro de Inmunología Molecular de La Habana (Cimab).Luego se fueron sumando otros socios científicos y empresas farmacéuticas nacionales. El aporte de estos socios permitió completar los ensayos clínicos para evaluar los hallazgos hechos en el laboratorio. En los ensayos clínicos se estudia la toxicidad y respuesta inmunológica en humanos. Luego también se determinó su eficacia."Hicimos acuerdos con un laboratorio de Brasil, que tiene la licencia exclusiva para ese país y semiexclusiva para el resto de América latina menos Argentina, Cuba y México. Y también con un laboratorio de Indonesia, que a su vez abastece a 10 países del sudeste asiático. Y con otro de la India, y recientemente con uno de Turquía", dice Silvia Gold, directora del consorcio.En esos países se están realizando los trámites para darle vía libre a la vacuna. Sería uno de los pocos casos en que una innovación médica se traspasa del "tercer mundo" a los países más avanzados.A su vez, se están realizando ensayos clínicos en más de 10 países para confirmar su eficacia en otros tipo de cáncer y en otras etapas de la enfermedad."Mi gran desafío es cronificar el cáncer", dijo Hugo Sigman al diario El País de Madrid. Sigman junto a Gold, su esposa, son alma mater de este proyecto.

El consorcio

Desde Cuba. El Centro de Inmunología Molecular de Cuba participó en la investigación y desarrollo del compuesto y en los ensayos clínicos.

Empresas. Participaron el grupo empresario argentino Insud y el laboratorio Elea, de capitales argentinos, que tendrá a su cargo la comercialización de la vacuna en el país.

Instituciones del Estado. Participaron la Universidad Nacional de Quilmes, el Instituto de Oncología Ángel Roffo, Hospital Garrahan, la Universidad de Buenos Aires y Conicet.

Trabajo. El consorcio trabajó desde la identificación del blanco terapéutico hasta llegar a la formulación y producción del medicamento.