En Río Tercero. Parricidio: se inició el juicio contra la mujer acusada de matar a su padre en Almafuerte
Fuentes judiciales estimaron que el veredicto podría dictaminarse en junio. La mujer llega en libertad: la calificación es de homcidio pero con el atenuente de la emoción violenta. Una historia en un marco de una alta vulnerabilidad.
Inmóvil, escuchando muy atentamente cuando se le leyó la acusación, Jenifer Raimondo (31), estuvo escoltada por familiares y amigos que asistieron a la primera audiencia del juicio oral, en la que se dirimirá si es inocente o culpable por matar a su padre, Atilio (60).
Ambos vivían en la zona rural de Almafuerte. La imputada confesó el hecho, pero argumentó que llevaba una vida con el victimario abusándola. Llega al juicio en libertad.
Jenifer enfrenta la acusación de parricidio en estado de emoción violenta.
El homicidio calificado se registró el 2 de enero de 2025, en una modesta casa en la zona rural este de Almafuerte, en inmediaciones del camino Alma Negra, que une esa ciudad con la de Río Tercero.
Sus afectos la apoyaron y contuvieron con abrazos durante toda la mañana de este lunes, en Tribunales

El juicio es por jurado popular, quienes no tienen que decidir sobre la participación de la acusada, porque ella misma fue la que confesó su autoría. El debate estará centrado sobre el contexto y los eventuales atenuantes.
En la primera audiencia Jenifer decidió declarar, pero solo acotó que todos sus dichos se remitían a lo que ya había relatado en la etapa de Instrucción que condujo el fiscal Alejandro Carballo.
En ese marco, no respondió preguntas, porque se remitió a lo ya declarado.
El tribunal le preguntó datos personales. E indagó por qué no había ido a la escuela: “Sólo hasta tercer grado”, según los dichos de la acusada. A esta cuestión respondió que su padre “la había sacado para trabajar”.
Esas tareas rurales que hacía la niña eran “en un cortadero de ladrillo”, según expresó ante el Tribunal mientras sus hermanos confirmaban con la cabeza, entre el público presente.

Más tarde, dijo que sus hermanos “se escaparon de la casa”. Solo ella quedó con su padre.
Esa misma versión es la que consta en el voluminoso expediente de investigación. En esas páginas Jenifer narra cómo habría sido sometida física y sexualmente por su padre, durante casi 20 años. Ese fue el detonante por el cual terminó matándolo a puñaladas, según confesó a su familia y ante la Justicia.
El 27 de mayo se realizarán los alegatos.
Ninguna de las partes ofreció nuevos testigos, sólo se remitieron a los numerosos testimonios que constan en la investigación de Instrucción. Se espera que para los primeros días de junio se conozca el veredicto.


