Para las prepagas, deben autorizarles suba de cuota
8.10 de la mañana en uno de los centros de fertilización asistida que presta servicios en Capital.
8.10 de la mañana en uno de los centros de fertilización asistida que presta servicios en Capital. Todos los teléfonos empezaron a sonar, sin pausa. Mujeres y hombres, afiliados a prepagas y a obras sociales, pedían turno para una consulta por tratamiento de infertilidad, desayunados de que la ley 26.862 fue reglamentada.¿Cómo impactará la obligación de dar cobertura en el sistema de salud? ¿Qué efecto tendrá entre las obras sociales sindicales y entre las prepagas? Hoy, un tratamiento de inseminación (uno de los más simples) cuesta, de manera particular, entre seis mil a siete mil pesos. Un tratamiento de alta complejidad, incluyendo la medicación, va de 45 mil a 50 mil pesos. De todos modos, las entidades que hoy lo cubren pagan menos que esos montos."Son nuevos agregados de cobertura con el mismo importe de cuota que tenemos que ni siquiera podemos actualizar de acuerdo a la inflación", se queja Cayetano Testa, de Cimara Córdoba, una de las entidades que agrupa a las prepagas.Roberto Villavicencio, titular de Cempra, otra de las cámaras que agrupa a las prepagas, cuestionó que la reglamentación no la considere como enfermedad preexistente. "La ley de prepagas establece que cuando hay una enfermedad preexistente, si uno nunca aportó, debe asumir una supracuota", dice. Si eso no sucediera, el interesado podría afiliarse y demandar un tratamiento inmediato, sin cargos adicionales. Como el sistema es seudosolidario, se supone que el afiliado que viene aportando desde hace años hace como una especie de "ahorro previo" para cuando requiera prestaciones complejas. Villavicencio sostiene que los centros de fertilización hacen unos 12 mil tratamientos anuales y con esto prevén que la demanda se cuadruplique. "Unos 40 mil tratamientos, prorrateados en seis millones de afiliados, nos da un extra por cuota mensual de 3,60 pesos", dice."En cualquier lugar del mundo, cuando se incluye una nueva prestación, se hace un cálculo actuarial sobre la prevalencia de la enfermedad y las posibles soluciones", dice. Recordó que la ley de prepagas 26.682 establece que, cuando se les exijan nuevas coberturas, la Superintendencia de Salud debe evaluar el impacto de esa nueva prestación y definir el aumento de la cuota que se trasladará a los afiliados.

