Cambio climático. Olas de calor: Córdoba implementó un plan específico para combatirlas y es la primera ciudad del país en hacerlo
La Municipalidad de Córdoba puso en marcha su Plan de Acción ante Olas de Calor (Paoc) durante la temporada 2025-2026. Junto a Cippec presentaron los primeros resultados de la iniciativa, que serán expuestos en la London Climate Action Week 2026.
En noviembre del año pasado el Gobierno municipal presentó un plan para combatir las olas de calor en Córdoba. En aquella exposición se hizo hincapié en los efectos que tienen en la salud: durante estos eventos, la mortalidad general aumenta un 13%, cifra que asciende al 17% en personas mayores de 65 años.
Con esta propuesta, la ciudad se posiciona como una de las primeras del país en implementar un plan específico ante olas de calor. Los primeros resultados de esta política pública será presentada en la London Climate Action Week 2026 como experiencia de gestión frente a un fenómeno climático cada vez más frecuente.
La experiencia será expuesta por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), que desde 2025 trabaja junto a la Municipalidad de Córdoba, la Universidad Nacional de Córdoba y el Laboratorio Interdisciplinario de Estudios de Clima y Salud (LIECS).
El objetivo del trabajo conjunto es comprender y abordar el impacto del calor extremo en la salud, con foco en las personas mayores.
Aunque este verano no se registraron olas de calor significativas, la motivación del proyecto surgió a partir de un dato preocupante: en la última década la frecuencia de estos eventos se triplicó en la ciudad, y el verano 2024-2025 registró varios episodios consecutivos con temperaturas máximas de hasta 42°.

El secretario de Ambiente y Economía Circular de la Municipalidad de Córdoba, Gabriel Martín, planteó que asumir el tema implicó un desafío como política pública compleja. “Es una problemática que impacta directamente en la salud, sobre todo en grupos vulnerables como adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas”, detalló.

Desde Cippec, Nicolás Ferme explicó que el proceso se dio a partir de una articulación temprana entre el gobierno municipal, universidades y sociedad civil. “A partir de evidencia científica empezamos a traccionar algunas ideas de política pública y lineamientos”, señaló.

En esta temporada 2025-2026, el esquema se organizó en tres instancias: anticipación, respuesta y adaptación. En esta última se incorporaron alertas tempranas, comunicación preventiva, dispositivos territoriales, fortalecimiento sanitario y estrategias urbanas para reducir la exposición al calor.
Entre las acciones implementadas, más de 180.000 personas recibieron información preventiva, se capacitaron más de 1.000 agentes y se trabajó en más de 100 barrios a través de comités locales.
También se habilitaron puntos de hidratación y espacios de descanso en distintos sectores. Uno de los ejemplos que brindó Martín fue el dispositivo instalado en el Cabildo HIstórico entre enero y fines de febrero.
Según explicó, pasaron por allí más de 8 mil personas: “Más de 150 personas diarias fueron a descansar, recargar botellas y refrescarse”. Asimismo, más de 100 centros de salud municipales participaron de esquemas de vigilancia durante eventos de calor extremo.

La implementación funcionó como una primera prueba que, según Martín, “sirvió como termómetro y precalentamiento para probar la capacidad de respuesta y recuperar datos sobre los dispositivos armados”.
Ferme destacó que el trabajo se inscribe en una agenda climática más amplia, en la que el calor extremo ya es reconocido como uno de los principales riesgos sanitarios asociados al cambio climático.
“Ya estamos sintiendo el impacto del cambio climático, entonces ahora tenemos que adaptarnos. Debemos transformar las ciudades para que sean confortables. Las temperaturas van a seguir creciendo, entonces tenemos que trabajar y ver cómo generamos bienestar y resiliencia ante esta amenaza que no va a desaparecer en el corto plazo”, explicó.

El referente sumó que, si bien están trabajando con otras ciudades como Buenos Aires, Rosario, el área metropolitana de Mendoza y San Miguel de Tucumán, el caso de Córdoba es especial porque es la primera ciudad con un plan específico para combatir las olas de calor.
"El recorrido es interesante para mostrar, no sólo estamos trabajando en una ciudad austral, sino también para que distintas ciudades tanto en Argentina como en otros países que estén atravesando calor extremo puedan usar esta experiencia", dijo.
El Plan de Acción ante Olas de Calor (PAOC) forma parte del Plan de Acción Climática 2024-2030 de la ciudad de Córdoba, dentro del eje de adaptación vinculado al “enfriamiento urbano”. La idea es mejorar esta primera experiencia para proponer otro plan para el siguiente verano.

