Un obstáculo a la accesibilidad para los afiliados
Aunque las autoridades de la obra social provincial lo nieguen, el tope impuesto a los profesionales en la cantidad de consultas por mes implica un obstáculo concreto para el acceso de los afiliados a la atención. Marcela Fernández.
O, al menos, para la atención por parte de los médicos que los beneficiarios elijan, en función del derecho a la libre elección de los profesionales que rige en Apross desde hace cuatro años, cuando Juan Schiaretti dio de baja al sistema cerrado de las redes. Sin ir más lejos, fuentes del exhospital Español, centro propio de Apross, advierten que los turnos para algunas especialidades que ahora tienen una espera de dos semanas se postergarán a no menos de un mes. Algo similar prevé el resto de las clínicas, que a través de la cámara que las agrupa (Caescor) ya elevaron una nota al ex-Ipam en la que solicitan rever la medida. Además, la disposición nunca fue comunicada ni a los médicos ni a las instituciones, que se enteraron del tope ante la imposibilidad de validar las nuevas consultas en el sistema on line de Apross. Cuanto menos, desprolijo. En ese contexto, para algunos el nuevo tope responde a la necesidad de que no se disparen los números de Apross ante el inevitable aumento que tendrán que conceder en los atrasados aranceles médicos. Los perjudicados serán los afiliados, tal como sucedió con el silencioso achicamiento del call center que de atender a los afiliados todos los días las 24 horas, pasó a hacerlo sólo de lunes a viernes de 8 a 18.

