"Nos cuesta mirar cómo está el otro"
El joven dice que se vive enfrascado en las propias preocupaciones. Coopera con una ONG que trabaja con la discapacidad.
“No sé si influyó o no para acercarme a esta institución, pero tengo un sobrino, Ángel, que tiene una discapacidad motriz. Su realidad me sensibilizó mucho y sentí que tenía que hacer algo”, reconoce Cristian Barzola (28), uno de los jóvenes voluntarios de Cilsa, organización no gubernamental que promueve la inclusión de las personas con discapacidad y de niños provenientes de familias de escasos recursos económicos.
Cristian estudia la licenciatura en Gestión Cultural en la Universidad Siglo 21. Como parte del cursado de la materia Prácticas Solidarias, se acercó a Cilsa para hacer voluntariado y desde agosto participa en programas como el de Entrega de Elementos Ortopédicos, el de Becas y Oportunidades y en el de Concientización.
“Al principio a las personas que reciben sillas, bastones o muletas les cuesta mucho abrirse, pero a medida que voy preguntándoles sobre sus vidas se van soltando y después no paran de hablar”, cuenta.
Cristian cuenta que la tarea le permite conocer otras realidades. “Siento un compromiso cada vez más grande cuando tomo contacto con otros mundos y trato de trasmitirles a las personas que no se sientan diferentes por la discapacidad que tienen”, señala.
El voluntario reconoce que la indiferencia y el egoísmo lo afectan mucho. “Me duele cuando veo en la calle personas con alguna discapacidad que son ignoradas por los demás. Veo que corren riesgo de que las atropellen cuando quieren cruzar la calle. Son contadas las que se solidarizan con ellos y los ayudan”, advierte. “Por ahí, somos muy egoístas, vivimos enfrascados en nuestras propias preocupaciones y nos cuesta mirar cómo está el otro”, dice.
Para él es muy importante aprender a estar atento a las necesidades de los demás. “Esto de poder anticipar y dar una mano cuando el otro lo requiere. Si no me hubiera enterado por la Universidad, quizás no me habría acercado a esta institución. Me gustaría que se promueva y se difunda más las actividades de las organizaciones vinculadas al tema de la discapacidad”, agrega.
Cristian es sanjuanino y hace 10 años vive en Córdoba. Reside en Alta Córdoba con su pareja, Yamile. Y cuenta que su mamá, María, lo apoya a la distancia.
La organización
Cilsa. Es una ONG que tiene sedes en 10 ciudades de Argentina. También está en España. Desarrolla programas de becas, concientización y entrega de elementos ortopédicos, entre otros.
Necesitan. Voluntarios locutores y quienes gestionen espacios para realizar actividades.
Contacto. Al (0351) 425-8900 y en www.cilsa.org.

