No sé si estás interpretando lo que te estoy queriendo decir
La vida cotidiana está llena de malos entendidos. Por Juan Carlos Carranza.
La vida cotidiana está llena de malos entendidos, producto de la capacidad casi infinita de los hombres de hacer interpretaciones de los hechos que ocurren a su alrededor.
El gesto adusto de la esposa a la mañana puede dar origen a que el marido piense que ya no lo quiere más o que sigue enojada porque olvidó hacer aquel encargo. Él suspira aliviado cuando ella le dice que tiene un tremendo dolor de cabeza.Hay veces que ni siquiera un juramento puede torcer una interpretación equivocada. "¿Me ves gorda?", pregunta ella. "... No, estás bien así", contesta él. "¿Cómo así? ¡Gorda!", insiste ella. "¡No! Te juro que no estás gorda", se desespera él. "¡Claro! ¡Pero te demoraste en responder!". Antes de preguntar, ella ya había interpretado que su pareja la veía con kilos de más.La Psicología llama a esto "distorsiones cognitivas", que hacen que tengamos una percepción errónea de la realidad. Los analistas de mercado todo el tiempo están tratando de interpretar qué quiere consumir la gente. Lo mismo pasa con los consultores políticos: tratan de descubrir qué cosas tienen que prometer sus candidatos en la próxima elección. La respuesta suele ser fácil: aquello que no cumplieron en la campaña anterior. Un gesto simple. "Una mirada o un guiño mal interpretado puede generar una catástrofe con esa rubia en la barra de un bar. Sobre todo si esos gestos no iban dirigidos hacia nosotros y sí para el novio, de nombre Goliath", aporta Cacho Yerom, el principal asesor de esta columna y especialista en análisis desviados. Las canciones muchas veces tienen interpretaciones muy alejadas de lo que en realidad quisieron decir sus autores. Hay una escena reveladora en Imagine en la que John Lennon admite sentirse responsable por la interpretación que hacían de sus canciones. La película muestra a un fan que es atendido por el propio Lennon en su residencia luego de varios días de merodeo. El diálogo es imperdible. Aquí va un fragmento: –No confundas las canciones con tu propia vida. Pueden ser relevantes en tu vida, pero hay otras cosas. Ya me conoces, sólo soy un tipo que escribe canciones–, explicaba el ex Beatle. –Tú escribiste: "Tú irradias todo lo que eres / Penetras allá donde vas" – insistía el desaliñado fan. –Estaba jugando con las palabras. Era una canción absurda. (Bob) Dylan lo hace. Sólo hay que agarrar las palabras y ver si tienen sentido; algunas lo tienen; otras, no.–¿No piensas en nadie cuando cantas?–Pienso en mí, o en Yoko, si es una canción de amor. Digo: "He cagado bien hoy y esto es lo que he pensado esta mañana. Y te quiero, Yoko o lo que sea. Canto sobre mi vida. Si es importante en la vida de otros, me parece bien –sentenció Lennon. Luego de ese baño de "realidad", Lennon preguntó al muchacho si tenía hambre y lo invitó a desayunar.

