No es sólo una cuestión de dinero
Para esta época en 2013, los sistemas de las casas de cambio se caían. En la “city” no se conseguían reales. El ánimo era otro.
En un año, las agencias de viajes de Córdoba pasaron de agotar todos los lugares de vuelos regulares y chárteres en el verano a aplicar descuentos de hasta 50 por ciento en los paquetes al exterior con tal de no dejar más lugares vacíos en los aviones (La venta de viajes al exterior cayó 35 por ciento). "Es que nosotros comercializamos productos perecederos. Los viajes que no se vendieron, pasada la fecha no los recuperamos", aseguraba ayer un operador turístico.Para esta época en 2013, los sistemas de las casas de cambio y bancos se caían a media mañana, dejando sin moneda extranjera a cientos de turistas. En la city cordobesa no se conseguían reales y escaseaban los pesos uruguayos. El ánimo era otro.Ahora, con un 35 por ciento de recargo también en la compra de dólares o billetes de cualquier otro país, la Afip dio rienda suelta a la venta –aun acotada a un trámite y a la cifra que el organismo establece–. Pero lejos de ser un incentivo, ese "adelanto" del Impuesto a las Ganancias congeló las intenciones de viajar de muchas personas.¿Qué pasó en el medio? El incremento del 20 al 35 por ciento en el "impuesto" fue un baldazo de agua fría en pleno lanzamiento de los paquetes de la temporada. Automáticamente, algunas agencias decidieron bajar los precios. Otras se jugaron y perdieron. "Hubo una confusión tremenda con los precios", reconoció el comerciante.Sin embargo, no es la falta de dinero el principal problema –las cuotas sin interés, por caso, siguen siendo accesibles para muchos de la clase media. Incluso las consultas no han mermado. Lo que más preocupa al sector, y que frena gran parte de la decisión de viajar, es la incertidumbre, el miedo y el clima social enrarecido. Lo refleja una encuesta hecha en diciembre por la consultora Giacobbe y Asociados sobre el clima social en el país: más de la mitad de los encuestados respondió que el balance anual fue malo o muy malo. En tanto, la mayoría (72,5 por ciento) dijo que le ha costado "mucho" mantener el nivel de vida en 2013.

