No debemos olvidar
La diferencia de significados que existe entre “deber + infinitivo” y “deber de + infinitivo” es olvidada con frecuencia y, así, se introducen errores.
Hemos escuchado muchas veces al exgobernador Juan Schiaretti decir: “No debo de opinar”. ¡Qué gran disparador para desarrollar el uso del verbo “deber” en frases verbales con infinitivo!
Las frases o perífrasis verbales son aquellas que se forman con un verbo conjugado en forma personal (yo amo, vos mirás, ellos bailan) y otro en forma no personal (invadir, tomando, conocido). Para graficar este concepto, podemos ver estos modelos: va corriendo, decidió ir, fue visitada.
“Deber” puede formar dos tipos de perífrasis verbales que tiene diferentes significados, por eso es importante diferenciarlos.
Por un lado, “deber + infinitivo” se refiere a una obligación. En el libro El viaje de los siete demonios, de Manuel Mujica Lainez, podemos encontrar este ejemplo: “El Infierno es un instituto penal, y debe funcionar sobre bases serias”. No es una conjetura que el Infierno funcione sobre bases serias, es un hecho, una exigencia de la institución, según “Manucho”, claro.
Por otro lado, la frase verbal “deber de + infinitivo” manifiesta suposición, conjetura, posibilidad. “Yo estaba muy excitada y la idea de fugarme y de esconderme en una casa abandonada me producía una sensación de poderío, quizá como la que deben de sentir los soldados al lanzarse al ataque”. Con esta cita extraída del libro Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sabato, podemos ver el sentido de suposición de esta perífrasis verbal.
La diferencia entre estas dos frases verbales se olvida con frecuencia, y es muy común encontrar la construcción con valor de obligación en contextos en los que se quiere manifestar posibilidad.
Escribe Gabriel García Márquez en Cien años de soledad: “Estos niños andan como zurumbáticos –decía Úrsula–. Deben tener lombrices”. En realidad, los pequeños no estaban obligados a tener parásitos, sino que era un supuesto de Úrsula Iguarán, mujer de José Arcadio Buendía; por eso, “les preparó una repugnante pócima de paico machacado”. La expresión correcta en este caso sería: deben de tener lombrices.
Hablando de todo un poco, y perdonen la digresión, ¡qué linda es la palabra “zurumbático”! Es un buen sinónimo de lelo, pasmado, aturdido.
Volviendo al tema que nos ocupa, también es muy habitual encontrarnos con expresiones como “debe tener 50 años”, y en realidad, la persona no tiene la imposición de tener esa edad, sino que se trata de una conjetura nuestra. Por lo tanto, será mejor emplear “debe de tener 50 años”.
Por último, aunque menos frecuente, es posible hallar el error contrario, por ejemplo la expresión de Schiaretti: “No debo de opinar”. Aquí el exgobernador no está suponiendo nada, sino que está afirmando que su ética lo obliga a no opinar.

