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"Muy raras veces los que deciden consultan a los científicos"

Graciela Argüello, geóloga y bloggera, entiende que a veces el dinero puede más que el conocimiento. Cuenta cómo es su trabajo y pide que voten su blog "Locos por la Geología".

09 de abril de 2011 a las 12:01 a. m.
"Muy raras veces los que deciden consultan a los científicos"

Graciela Argüello podría haber estudiado cualquier cosa. Es una mente inquieta que se decidió por la geología por "culpa" de un libro. Ahora no reniega de su profesión. Es más, la divulga con mucho placer en el blog "Locos por la Geología", que ahora es candidato a los premios BOBs, el galardón internacional que otorga la cadena de radiotelevisión alemana Deutsche Welle.Lo primero que uno debería preguntarle a un investigador es cómo decidió estudiar su disciplina. A veces, esas historias inspiran más que su trabajo."Fue difícil elegir una carrera porque me gusta todo. En el momento de terminar el secundario, tomé un libro de Geología, que resultó muy atractivo. Allí dije: "Esto quiero estudiar". Pero si agarraba un libro de chino, estudiaba chino", dice la investigadora y profesora de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Córdoba."Ha llegado la hora de hacer una terrible confesión... Mi especialidad es la Pedología. Así es: soy pedóloga. Pero antes de que den rienda suelta a imágenes erróneas en su mente, debo aclararles que Pedología es la ciencia que se ocupa del suelo, de su génesis, su evolución y su relación con el resto del paisaje", resume en su blog. –¿Si el suelo es un libro, qué historias puede contar? –Me puede contar cómo se formó a partir de sus minerales. Cada región puede identificarse con minerales que el viento puede arrastrar. El tamaño del grano puede contar cuál fue el agente que lo transportó hasta aquí. Si fue el agua o el viento. –¿Qué cuenta el suelo pampeano cordobés? –Estudio el loess que hay del río Tercero para el norte. Estamos hablando de suelos de 50 mil años. Siempre se pensó que están constituidos por arenas desde el sur. Esta hipótesis se desprende de que los suelos al sur del río Tercero tienen granos más gruesos que los suelos al norte, más limosos. Los granos más finos llegaron más lejos. Pero quizá es razonable pensar que el suelo se conformó de una forma más compleja. Estoy viendo que hay una presencia de suelos de las sierras pampeanas, a partir de los minerales que posee. –¿Cómo es su trabajo? –Los días de los geólogos no son siempre iguales. Observamos imágenes satelitales; estudiamos la bibliografía del tema; vamos al campo para analizar los perfiles; de allí, traemos las muestras al laboratorio. El peor día es cuando tenemos que escribir el artículo para presentar en la revista especializada. –¿Y en el campo? –Hacemos una descripción y anotamos en una libreta. Nos ubicamos en el paisaje. Medimos el espesor. Determinamos granulometría, textura y color del suelo, todo a partir de tablas preexistentes. Por ejemplo, no decimos que un suelo es marrón chocolate, sino que es un 7,5 IR 33. Ése es un color según la tabla Munsell. –¿Y aplica esa tabla a su vida cotidiana? –Entre los geólogos decimos: "Vi una carterita 5 IR 33", pero en chiste. –¿Cuál fue su mayor aporte científico? –Mi trabajo no va a cambiar ninguna concepción de la Geología. Ayudan a conocer mejor los suelos que estudio, a cerrar teorías y a revisar otras, pero lamentablemente nada para decir que soy un Einstein de la Geología. –¿Se aprovecha el conocimiento? –Muy raras veces los que deciden consultan a los científicos. Entre colegas nos citamos, pero hay poca llegada a los que toman las decisiones. Hemos advertido de la formación de cárcavas en determinados lugares, lo que podría significar una gran pérdida económica. Advertimos sobre no urbanizar en los antiguos cauces de un río, pero siempre priman los intereses económicos. Billetera mata científico. –¿Qué otras cosas hace? –Tengo un blog literario. Escribo y he ganado premios. Estudio idiomas, danzas y hago proteccionismo animal. –Más que por la Geología, está loca por la vida.