Justicia. Mulas financieras, empresas fantasmas y casinos online fraudulentos: la nueva modalidad de estafas
Una investigación iniciada en Puerto Madryn reveló una estructura que utilizaba sociedades legales para canalizar millones de pesos obtenidos mediante falsas inversiones y sitios de apuestas ilegales.
Una compleja investigación por una presunta estafa millonaria en Puerto Madryn sacó a la luz una nueva modalidad delictiva relacionada a los ciberdelitos. El esquema combina empresas fantasma, cuentas bancarias corporativas y las denominadas "mulas corporativas" para mover grandes sumas de dinero provenientes de falsas plataformas de inversión y casinos online fraudulentos.
La causa se originó tras la denuncia de una mujer que perdió alrededor de $ 100 millones al invertir en una plataforma que prometía elevados rendimientos. A partir de ese caso, los investigadores descubrieron una red que operaba en varias provincias y que utilizaba sociedades legalmente constituidas para dar apariencia de legitimidad a maniobras ilícitas.
Según fuentes judiciales a las que accedió Clarín, el mecanismo representa una evolución de las tradicionales "mulas financieras", personas que prestan sus cuentas bancarias para recibir y transferir dinero de origen ilegal.
La causa ya tiene cuatro personas con prisión preventiva y otra con libertad restringida y hasta el momento fueron identificados alrededor de 50 damnificados, aunque los investigadores creen que el número real podría ser mucho mayor.

Empresas legales para cometer fraudes
La modalidad detectada consiste en crear sociedades de responsabilidad limitada (SRL) o adquirir firmas inactivas para utilizarlas como pantalla. Las empresas cuentan con inscripción formal, documentación en regla y cuentas bancarias habilitadas, lo que genera confianza entre potenciales inversores.
Las víctimas suelen llegar a través de publicidades en redes sociales, sitios web especialmente diseñados o falsas noticias que promocionan supuestas oportunidades financieras con ganancias extraordinarias.
En muchos casos, incluso reciben acceso a aplicaciones móviles donde pueden seguir en tiempo real la evolución ficticia de sus inversiones. Convencidas de que operan con una firma legítima, realizan transferencias a cuentas empresariales que terminan formando parte del circuito fraudulento.
El rol de las "mulas corporativas"
La investigación permitió identificar una nueva figura dentro de estas organizaciones: los gestores de cuentas.
Se trata de grupos especializados en crear, administrar y alquilar empresas de papel a otras bandas criminales que necesitan cuentas bancarias para recibir dinero de víctimas.
A cambio de una comisión, los gestores mantienen activas las sociedades, administran las transferencias y garantizan la disponibilidad de nuevas cuentas cuando las anteriores quedan bajo sospecha.
Entre las firmas bajo investigación aparecen empresas como BLOBAL TT, Instrumental Norte, Smile Tecnología, Grupo Financiero Big Ben, Chicago Fin Group, Pagos Universales, Lynder G&S Solutions, Novatrek y XAEP, además de otras que continúan siendo analizadas por la Justicia.

Firmas a nombre de personas vulnerables
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue el perfil de algunas personas utilizadas para constituir las sociedades.
Durante los allanamientos y cruces de información se detectaron empresas registradas a nombre de indigentes, una mujer de 85 años con Alzheimer y personas en situación de vulnerabilidad económica.
Incluso se encontró un caso en el que una misma persona figuraba como titular de tres empresas creadas durante una misma jornada. Según explicaron fuentes judiciales, muchas veces los responsables reclutan a estas personas para utilizar sus datos a cambio de pequeñas sumas de dinero.
Cómo convierten el dinero digital en efectivo
Una vez recibidas las transferencias de las víctimas, las organizaciones enfrentan otro desafío: retirar los fondos antes de que se activen los controles bancarios o las denuncias.
Entre las maniobras detectadas aparecen la compra de automóviles, pagos a proveedores, operaciones comerciales simuladas y servicios conocidos informalmente como "Pago tus cuentas".

A través de este sistema, los gestores ofrecían cancelar obligaciones de terceros mediante transferencias bancarias. A cambio, recibían dólares en efectivo, logrando así obtener liquidez y dar apariencia de legalidad a los movimientos financieros.
Los investigadores detectaron pagos de servicios empresariales por más de $ 100 millones y hasta casos de personas que utilizaron este mecanismo para abonar cuotas escolares.
La principal preocupación radica en que muchas víctimas todavía desconocen que fueron estafadas, ya que continúan viendo movimientos simulados dentro de las aplicaciones utilizadas por las organizaciones.





