Moseñor Aguer: Bodas gay son ilegítimas
El arzobispo de La Plata dijo que la sanción de la ley se enmarcó "en aprietes".
El arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, sostuvo que la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo "no es legítima", al señalar que su sanción parlamentaria contó con "aprietes", "sospechosos cambios de posición de varios senadores" y consideró que la norma fue aprobada "en contra de la manifiesta convicción de la mayoría del pueblo argentino"."Hay que tener en cuenta que no es lo mismo legitimidad que legalidad. Esta ley ha entrado a formar parte del cuerpo legal de la Nación, pero no es legítima. Y no es legítima porque es una ley injusta", dijo Aguer.Al respecto, justificó que el "Beato Juan XXIII en su Encíclica \'Pacem in terris\' donde el Papa explicaba que la autoridad humana, cuando legisla en contra de la ley de Dios, es decir cuando produce una ley que está en discordancia con el orden moral, en ese acto, decae de su autoridad, y lo que se origina no es una ley sino una iniquidad espantosa"."Esas son las palabras de Juan XXIII. Vemos entonces que esta ley de la que hablamos es legal pero no es legítima", remarcó el arzobispo en su programa televisivo por América TV.Aguer también puso en duda "la legalidad de esta ley" que "ha quedado seriamente mancillada porque son bien conocidas las condiciones que favorecieron la sanción"."Se han comentado abundantemente los aprietes, los sospechosos cambios de posición de varios senadores y el regalo de viajes a Oriente. Además, conviene recordar que se ha sancionado una ley en contra de la manifiesta convicción de la mayoría del pueblo argentino", subrayó.Cuando mencionó del viaje, Aguer se refirió a que la presidenta Cristina Fernández subió al avión Tango 01 a las senadoras Marina Riofrío (Alianza Frente para la Victoria-San Juan) y Ada Iturrez de Cappellini (Frente Cívico-Santiago del Estero), quienes eran reacias al proyecto oficial del matrimonio homosexual, para que participaran de la gira a China y no estuvieran en el Senado cuando se tratara la ley.Luego, Aguer expresó que "lo que ahora importa es considerar qué puede ocurrir en adelante", pues "con el tiempo se irá viendo el estrago que el paso dado por el Congreso significa en el orden institucional y jurídico", y que le preocupan "tres cuestiones fundamentales"Indicó primero que le inquieta "la libertad de la Iglesia, que está asegurada por la Constitución Nacional y por instrumentos de Derecho Público Internacional".Una segunda cuestión "es la libertad de los padres que envían a sus hijos a escuelas de gestión estatal", precisó Aguer, quien agregó que como tercera preocupación es "la objeción de conciencia que podrían con toda razón plantear funcionarios del Registro Civil, jueces y educadores, que se verán obligados a aplicar una ley que violenta sus convicciones"."No existe un marco regulatorio bien claro de este aspecto importantísimo del ejercicio de la libertad", opinó el religioso.Al concluir su mensaje, Aguer recalcó: "Los activistas que han fomentado la alteración del orden familiar, los ideólogos que desde hace tiempo la han planeado y algunos políticos con clara inclinación totalitaria, hacen temer la imposición de la dictadura del relativismo, como llamó a este hecho novedoso y fatal el Papa Benedicto XVI".

