Justicia. Millonaria condena contra la Iglesia de Mendoza y dos monjes por abusos sexuales
La Justicia civil ordenó una reparación de $ 18,5 millones a favor de un exseminarista por daños derivados de abusos sexuales, de autoridad y manipulación espiritual.
El Tribunal de Gestión Judicial Asociada en lo Civil N° 1 de Mendoza condenó a los sacerdotes Oscar Portillo y Diego de Jesús Roqué, junto al Arzobispado de Mendoza, a indemnizar a Nicolás Bustos Norton. La sentencia del juez Fernando Games, dictada el pasado 4 de junio, rechazó los planteos de prescripción presentados por la defensa.
La sentencia determinó que el Arzobispado de Mendoza tiene responsabilidad civil al haber desoído las denuncias iniciales. Según el fallo, la institución tenía facultades de supervisión y control sobre el monasterio que no fueron ejercidas adecuadamente.
La Justicia acusó al obispado de falta de vigilancia, señalando que existían indicios de conductas inapropiadas desde 2015, informó Clarín. En aquel momento, la Iglesia solo aplicó una “amonestación paternal”, medida que resultó ineficaz para prevenir los daños posteriores.
El tribunal resaltó que existió una marcada asimetría de poder y manipulación de la conciencia. Los monjes habrían utilizado el "temor reverencial" para someter a la víctima, quien comenzó a sufrir los abusos a los 17 años.
Impacto y secuelas en la víctima
Las pericias del Equipo de Abordaje de Abuso Sexual del Poder Judicial calificaron el relato del joven como “verosímil”. Los informes describen una relación de dominación donde los sacerdotes aprovecharon su autoridad espiritual para perpetrar los hechos.
El exseminarista relató episodios de sometimiento físico y emocional ocurridos entre 2009 y 2015 en el monasterio de Tupungato. “Sentía que quería salir corriendo y que no podía”, declaró Bustos Norton sobre los abusos sufridos durante sus años de formación.
Como consecuencia, la sentencia menciona que el joven padece estrés postraumático y alteraciones en su sexualidad. Además, el fallo reconoce la pérdida de su proyecto de vida religiosa y serias dificultades para establecer vínculos afectivos estables.
Situación de la causa penal
Aunque la condena civil ya es efectiva, el proceso penal continúa tras un reciente giro judicial. En marzo de 2026, la Corte de Mendoza ordenó reabrir la causa y avanzar con la acusación criminal contra los religiosos.
Los monjes Oscar Portillo (71) y Diego de Jesús Roqué (58) se encuentran actualmente imputados, aunque permanecen en libertad. Previamente, en 2022, habían sido sobreseídos en primera instancia, decisión que fue revertida por el máximo tribunal provincial.
El monasterio Cristo Orante, ubicado en la zona vitivinícola de Gualtallary, funcionaba como un centro de oración y atractivo turístico antes de las denuncias. Tras el histórico fallo civil, la resolución de la causa penal marcará el cierre definitivo de este proceso judicial.


