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Ciudadanos

Cuentas claras. Dos, tres, diez, mil… millones de inflaciones

Por el incremento de la canasta alimentaria, los hogares más humildes vienen soportando una inflación mayor que las familias de ingresos más elevados.

27 de marzo de 2026, 16:29
Dos, tres, diez, mil… millones de inflaciones
En los dos primeros meses del año, inflaciòn .n alimentos y bebidas fue muy superior al promedio del IPC. (La Voz)

Nunca hay una sola inflación. Ni ahora con Milei, ni tampoco con Alberto Fernández, ni con Macri, ni con CFK, ni con ningún otro presidente anterior. Sí hay un índice “promedio”, el IPC que mide el Indec sobre la base de la mayoría de los precios de la economía, ponderados en función de una canasta de productos y servicios que busca dar cuenta de los hábitos de consumo de la población.

Pero lo cierto es que no hay una sola inflación. Hay dos, tres, diez, mil…, millones de inflaciones; casi tantas como hogares hay en la Argentina. Cada hogar gasta en función de sus gustos, de sus necesidades y, fundamentalmente, de sus posibilidades. Y eso es lo que termina explicando cuánto inciden realmente los aumentos de precios en cada presupuesto, de cada familia.

Esta aclaración no propone hacer un ejercicio que, con base en lo anterior, es casi imposible. Pero sí busca dar cuenta de la complejidad que tiene no sólo el cálculo de la inflación –que, de paso, está desde hace años bastante cuestionado–, sino también del impacto real que tiene en cada economía doméstica.

Para no morir en el intento, una opción intermedia es estimar el peso que la inflación tiene en cada estrato socioeconómico que compone la pirámide de ingresos en el país. La consultora Empiria, comandada por el exministro de Hacienda del gobierno de Mauricio Macri, lo hizo días atrás y el resultado del informe fue por demás elocuente.

En dicha trabajo, se tomó como base el IPC “actualizado”, que en febrero pasado arrojó una inflación del 3,1%. A partir de allí, se consideraron los consumos típicos de cada segmento. Y en función del aumento que cada rubro tuvo en el mes, se recalculó la inflación real para cada estrato.

Así, en febrero, el decil 10, el de mayores ingresos económicos, tuvo una inflación del 2,9%, dos décimas porcentuales menos que el promedio. En el otro extremo, el decil 1, el de menores ingresos, soportó una inflación del 3,3%, dos décimas por arriba.

Punta a punta, la inflación para el estrato más acomodado fue cuatro décimas más benigna que con el estrato menos favorecido. O, lo que es lo mismo, los hogares más pobres padecieron una inflación más alta que las familias más ricas.

Inflación por deciles de ingreso. Febrero de 2026.
Inflación por deciles de ingreso. Febrero de 2026. (Oscar Roldán)

Visto así, no parece mucho. Pero si ese impacto diferencial se mantuviera a lo largo del año, la brecha sería de casi cinco puntos porcentuales, en una inflación promedio que, se estima, rondará el 35%. Es mucho.

Esto se explica básicamente porque las familias con menores ingresos gastan casi todo lo que ganan en comer. Y el rubro “Alimentos y bebidas” del IPC es uno de los que más aumentó en los últimos tiempos. De hecho, en los dos primeros meses del año subió 8,2%, frente a una inflación promedio del 5,9%.

Esto viene ocurriendo ya desde mediados del año pasado, cuando la inflación comenzó a acelerarse en un contexto de ingresos estancados que obligó a cientos de miles de familias, especialmente aquellas más humildes, a endeudarse para poder comer todos los días.

Con una inflación que volvió a acelerarse, los ingresos de las familias siguen perdiendo poder de compra. (La Voz)
Con una inflación que volvió a acelerarse, los ingresos de las familias siguen perdiendo poder de compra. (La Voz) (Imagen ilustrativa)

Hasta ahora, el Gobierno intentó minimizar este impacto sumando planes sociales, que a finales de 2025 llegaban a 6,6 millones de beneficios –entre Asignación Universal por Hijo y Tarjeta Alimentar–, ajustándolos además por inflación.

Pero precisamente por el impacto diferencial de la inflación advertido por el informe de Empiria, esas ayudan vienen perdiendo poder de compra y exponen a esas familias a una situación cada vez más delicada.

Quizá ello también explica otra pérdida: la del apoyo social al presidente Javier Milei en la base de la pirámide, tal como lo revelan las últimas encuestas de imagen y valoración de gestión, segmento que hace dos años y medio, desencantado con la gestión del gobierno kirchnerista, catapultó al poder al actual Presidente.