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El miedo a rendir puede convertirse en una enfermedad

En algunos casos, el temor a los exámenes puede volverse una fobia. Cuáles son los síntomas y qué hacer para evitar que avance.

22 de febrero de 2011 a las 12:01 a. m.
El miedo a rendir puede convertirse en una enfermedad

A esta altura del año, un gran porcentaje de estudiantes de todas las edades deben enfrentarse a exámenes, que son definitorios en cualquier nivel de enseñanza. Y por eso, muchos de ellos ven que los tiempos se acortan, con lo cual el nerviosismo crece y la ansiedad aumenta.Esta situación es histórica y se ha vivido por generaciones. Pero, si al clásico nerviosismo y mente en blanco se le suman temblores, aceleración del ritmo cardíaco y respiratorio, y náuseas y vómitos, se convierten en factores que indican la presencia de un cuadro de fobia, advierten profesionales del Centro de Estudios Especializado en Trastornos de la Ansiedad (Ceeta), de Buenos Aires.Si estos síntomas se manifiestan frente a una situación de examen, en muchos de los casos termina provocando que el alumno directamente no se presente a rendir la evaluación y abandone su proceso de capacitación."Este cuadro, también llamado ansiedad social discreta, se caracteriza por incapacitar cada vez más la vida académica de quienes lo padecen, llegando en el peor de los casos a que la persona abandone sus estudios por temor a la evaluación negativa, o a la desaprobación o a hacer el ridículo, a pesar de haber estudiado lo suficiente", advirtió la licenciada en psicología Gabriela Martínez Castro, directora del Ceeta. La especialista señaló, además que, por lo general, ante una situación de temor ante los exámenes, no se realiza una consulta con un especialista, sino que se lo obliga al chico a intensificar las clases particulares, entre otros paliativos. "Por este motivo es importante que los padres detecten el problema y lo traten adecuadamente con un especialista en trastornos de ansiedad", indicó. Afecta a perfeccionistas. Quienes padecen esta fobia tienen características comunes: altas exigencias con respecto a sus estándares personales, perfeccionismo, preocupación desmedida por los errores y gran vulnerabilidad a las críticas de los demás. El origen de dicha fobia, según puntualizó Martínez Castro, puede basarse en tres causas diferentes.Una de ellas se vincula con la genética, es decir con la herencia familiar; la segunda, con los factores socio ambientales, por ejemplo al haber crecido rodeado de personas temerosas, sobreprotectoras, tímidas y altamente exigentes; o por haber pasado o presenciado situaciones desencadenantes, como haber pasado el ridículo o haber sido rechazado o desaprobado en forma traumática.En cuanto al tratamiento de la fobia a los exámenes, la experta indicó que el más adecuado es la terapia cognitivo-conductual, que consiste en el trabajo directo sobre la forma en que la persona procesa la información, y sobre la conducta desadaptativa, como por ejemplo las evitaciones a la hora de rendir. "Es una terapia breve y activa, que se recomienda iniciar apenas se diagnostica el problema, para evitar que afecte más la vida académica o la incapacite".