Soft landing. Cómo es el método para volver al trabajo, sin perder la sensación de descanso
La transición de las vacaciones a la rutina laboral puede generar fatiga y desmotivación. Especialistas recomiendan un “aterrizaje suave” para recuperar el ritmo sin estrés.
Con el final de las vacaciones, muchas personas intentan retomar su rutina laboral con la misma intensidad de siempre. Sin embargo, pasar del descanso a la exigencia diaria en pocos días suele provocar fatiga, falta de concentración y sensación de saturación.
En este contexto cobra relevancia el concepto de soft landing, un enfoque que propone regresar al trabajo de manera progresiva para evitar el impacto del cambio.
Qué es el soft landing
El término soft landing, que en inglés significa “aterrizaje suave”, describe una transición gradual hacia la rutina laboral y personal después de un período de descanso.
En lugar de retomar todas las responsabilidades desde el primer día, la estrategia consiste en:
- Organizar prioridades.
- Distribuir tareas de forma progresiva.
- Ajustar horarios gradualmente.
- Establecer metas realistas para las primeras semanas.
El objetivo es facilitar la adaptación física y emocional, evitando el agotamiento temprano.
El estrés post vacacional

Según la psicóloga Fernanda Rivadeneira, de Boreal Salud, el llamado estrés post vacacional es una reacción frecuente ante el cambio de rutina.
“El estrés post vacacional es un malestar que algunas personas experimentan al volver al trabajo después de un periodo de descanso. No es una enfermedad, sino una reacción esperable ante un cambio en la vida cotidiana”, explica la especialista.
Este proceso implica un reacomodamiento psicológico frente a las exigencias laborales y sociales.
“La transición no es inmediata. El psiquismo necesita tiempo para adaptarse nuevamente a los horarios y responsabilidades”, agrega.
En la mayoría de los casos, se trata de un fenómeno temporal que desaparece en pocos días o semanas.
Hábitos que ayudan a una transición saludable
Además de organizar la agenda laboral, mantener ciertos hábitos saludables puede facilitar el regreso a la rutina.
Entre las recomendaciones más importantes se encuentran:
- Recuperar horarios regulares de sueño.
- Mantener una alimentación equilibrada.
- Incorporar pausas activas durante la jornada laboral.
- Evitar agendas sobrecargadas en las primeras semanas.
Estas prácticas ayudan a estabilizar los niveles de energía y reducir el estrés asociado al regreso al trabajo.
Cuándo prestar atención
Si bien es normal sentir cierta desmotivación o cansancio en los primeros días, los especialistas recomiendan consultar con un profesional cuando estos síntomas persisten en el tiempo o afectan el desempeño cotidiano.
Detectar señales de sobrecarga de forma temprana permite intervenir antes de que el estrés impacte en la salud física y emocional.
Un regreso al trabajo más equilibrado
Aplicar una estrategia de soft landing no significa prolongar las vacaciones, sino administrar mejor la energía durante un momento de cambio.
Planificar un regreso gradual, con objetivos claros y espacios de cuidado personal, puede marcar la diferencia entre comenzar el año laboral con equilibrio o hacerlo desde el agotamiento.



