Menú del día: cayó 40% la demanda en los locales de comidas
A un trabajador, un almuerzo le cuesta entre 30 y 60 pesos en el centro de Córdoba. Al mes, el gasto promedio es de mil pesos.
El recorte posdevaluación y antes de definir nuevos aumentos salariales arranca en casa por lo más básico. Aunque nadie deja de alimentarse para estirar el sueldo, sí hay opciones para gastar menos: cambiar el menú ejecutivo a la hora del almuerzo por el tupper con comida casera es una de ellas, por ejemplo. Los comercios del rubro ya sintieron la caída en las ventas de los "menús del día".Es que, por un lado, se achicó el rendimiento de los ingresos de los clientes y, por el otro, los negocios debieron trasladar al menos una parte del aumento de los insumos a los platos. El combo tiene un solo resultado posible: menos ventas.Comprar la comida cerca de la oficina, con gaseosa y pan incluido, arranca en los 28 o 30 pesos y alcanza los 60, según el menú y el lugar.Quien decide comprar comida todos los mediodías de la semana tiene una erogación mensual de cerca de mil pesos promedio. Si a eso se suma el gasto del transporte y un café diario, por ejemplo, entonces el costo de ir a trabajar se eleva a cifras que no todos los trabajadores pueden afrontar."Yo creo que los oficinistas se vienen con la vianda, el tupper , o pasan de largo", advirtió Guillermo Natali, gerente de La Perla. Las mesas allí todavía se llenan de familias y grupos de amigos, pero cada vez hay menos trabajadores."Aunque tenemos menús económicos, los oficinistas ya no lo pueden afrontar, al menos con la misma frecuencia que antes", aseguró. Natali contó que "antes, por ejemplo, los viernes había grupos de compañeros de trabajo que salían a comer. Ahora capaz que en lugar de salir todos los viernes lo redujeron a una vez al mes".Pedro Manso, de Comer Bien, sobre la calle Maipú, informó que al menú del día le agregaron opciones de menús más económicos, como pizzetas o empanadas, y la alternativa de comida por kilo para que los clientes puedan almorzar de acuerdo con su presupuesto.Allí, el menú ejecutivo tiene un precio fijo que con bebida alcanza los 60 pesos. Aunque un oficinista puede comer gastando desde 25 pesos en la comida, más 10 en una gaseosa."La demanda viene floja. Estimamos que cayó en los últimos días un 20 por ciento. La gente viene con menos frecuencia. La mayoría de los clientes que tenemos son gerentes de empresas de la zona o de bancos, contadores, abogados y administrativos", contó Manso.Por su parte, Germán Dutto, propietario de 180º sobre Olmos al 500, aseguró que "bajó mucho la venta en el último mes, entre un 35 y 40 por ciento"."Muchos que antes venían tres o cuatro veces por semana, ahora viene dos, por ejemplo. El menú cuesta entre 37 y 41 pesos y subió 12 por ciento después de la devaluación", dijo y agregó: "La gente se las tiene que arreglar para gastar menos. Antes estaban los que desayunaban y almorzaban y ahora solo vienen a uno de los dos, o desayunan más tarde y estiran hasta volver a su casa para comer", contó Dutto. Costos arriba Los restaurantes aseguran que los costos de los insumos se dispararon en las últimas semanas y que es imposible trasladar todo a la carta. Natali, de La Perla, aseguró que lo que más subió es la carne, un 30 por ciento, pero con el aumento de las frutas y verduras la suba general alcanza el 20 o 25 por ciento. La Perla modificó primero un cinco por ciento los precios de los menús y luego aplicó otro cinco por ciento.Manso, en tanto, aseguró que en su caso no están en condiciones de trasladar el aumento al consumidor. "Intentamos acomodar los menús y vamos absorbiendo los aumentos. Desde el año pasado mantenemos los valores y así y todo la demanda está cayendo", aseguró.

