El médico que operará a Agustín explicó cómo es el tratamiento
Dijo que la posibilidad de sobrevivida es del 85 por ciento si se consigue un buen donante y si el paciente no está en un estado avanzado de la enfermedad.
El médico que operará a Agustín Bustos Fierro en Estados Unidos, Paul Orchard, dio algunos detalles de la cirugía a la que será sometida el adolescente para tratar la enfermedad neurodegenerativa que padece, aunque evitó referirse puntualmente al caso de Agustín por cuestiones de confidencialidad.
"La posibilidad de sobrevida con el trasplante es del 85 por ciento si se consigue un buen donante y si el paciente no está en un estado avanzado de la enfermedad", indicó Orchard en una entrevista con Clarin.com.
“Desde el año 2000, hemos trasplantado 60 pacientes con adrenoleucodistrofia en nuestro centro. Casi la mitad estaban en estadío avanzado antes del trasplante”, indicó el investigador médico de la Universidad de Minnesota, aunque no dio detalles puntuales del caso para respetar la confidencialidad.
Donante. Orchard indicó que el primer paso para tratar la enfermedad es identificar un donante que sea compatible con la persona que necesita el trasplante. "La mejor compatibilidad se tiene con un hermano o hermana, que tiene 25 por ciento de chances de heredar el mismo tejido compatible. De todos modos, sólo una pequeña proporción de los pacientes tiene un hermano que puede ser donante. Otros reciben la médula ósea de un donante no relacionado que se identifica a través de un proceso de búsqueda", explicó.
El médico apuntó que tras encontrar el donante, se evalúa al paciente para determinar si está lo suficientemente sano para someterse al trasplante. “Después, se lo admite en el hospital donde recibe un tratamiento con quimioterapia que elimina células e inhabilita al sistema inmune, para que el organismo pueda recibir el trasplante”.
“El día del trasplante se toman células madre del donante y se inyectan de manera intravenosa en el paciente. Durante un mes, el receptor es atendido muy de cerca en el hospital. Puede sufrir náuseas, vómitos, infecciones y hasta necesitar algunas transfusiones de sangre. Cuando hay una recuperación suficiente, se le da el alta del hospital, pero debe ser controlado entre tres y cinco veces por semana. El monitoreo continúa por meses porque puede haber riesgo de complicaciones”, agregó el médico.
Monitoreo. Orchard dijo que un diagnóstico temprano de la enfermedad es "extremadamente importante" y que el monitoreo también "es clave". "Lo hacemos con resonancia magnética cada 6 o 12 meses para detectar cambios. Si hay cambios incipientes en el cerebro, el único modo de parar la enfermedad es el trasplante, y hay que hacerlo rápidamente. Estamos estudiando un antioxidante para ver si sirve como complemento al trasplante", apuntó el médico.

