“Me gritaba por cualquier cosa”
Lo dijo Fernanda –nombre ficticio de la entrevistada para preservar su identidad–, quien supo cuándo decir basta.
Villa María. Reconocer indicios de que una relación puede volverse violenta sirve para tomar recaudos a tiempo. Fue el caso de Fernanda –nombre ficticio de la entrevistada para preservar su identidad–, quien supo cuándo decir basta.
Tiene 23 años y trabaja en un organismo de Villa María en el que toma contacto con casos de violencia de género. Creía que nunca le iba va a pasar, hasta que se puso de novia con un compañero de estudios. “Se obsesionó y se volvió muy dependiente. Me gritaba y reaccionaba por cualquier cosa. Conociendo otros casos, entendí que debía hacer un corte en la relación”, contó.
Pero no fue tan simple. “Cuando lo quise dejar, se puso como loco. No quería saber nada. Fueron tres meses de llamadas y mensajes. Primero decía que era para ver cómo estaba, pero siempre terminaba con algo que me hería”, comentó.
En medio de eso, Fernanda se enteró que su exnovio tenía ya dos denuncias de novias anteriores, por violencia física y por acoso psicológico.
Recién pudo tener calma cuando su familia habló con los padres del joven y les advirtieron que presentarían otra denuncia.
“Te hacen sentir que vos sos culpable y ellos víctimas de tu locura. Terminás en círculo vicioso y por eso muchas chicas siguen atrapadas en la relación”, reflexionó la joven.
En su caso tuvo la decisión y la posibilidad de terminar a tiempo.
Un caso emblema. Claudia Rodríguez fue asesinada a mazazos en la vía pública por su pareja. En el juicio por el homicidio, el padre de la víctima relató que cuando estaban de novios "ya le pegaba".

