Capítulo 1. Mayores Amores: Blanca y Enrique, un amor de 50 años que comenzó en las aulas del Colegio Carbó
Blanca Guzmán regresó a las aulas donde conoció al amor de su vida hace seis décadas. Una historia de perseverancia, fotos carné escondidas y 50 años de matrimonio que forma parte del ciclo Mayores Amores de La Voz.
Desde la vereda de Colón 951, Blanca observa la fachada de la Escuela Normal Superior Alejandro Carbó con lágrimas en los ojos.
Hace más de 60 años que no pisaba las escaleras de la institución que le dio la oportunidad de estudiar mientras trabajaba con su mamá Nilda. Ese lugar que la vio crecer, también la vio enamorarse. “Acá conocí a mi marido”, exclama emocionada.

La mujer mayor de 89 años vuelve a transitar los pasillos que dejó atrás en su juventud y no puede contener la emoción. La suya es una historia singular, elegida para abrir el ciclo de periodismo transmedia Mayores Amores de La Voz.
“Qué hermosura. Ni mi familia puede creer esto que estoy haciendo”, lanza parada frente a la puerta principal del establecimiento que le desata una ola de recuerdos, entre ellos, el de su historia de amor con Enrique Veliz.
Quién es Blanca
Blanca nació el 23 de junio de 1937 en Villa Dolores. Llegó a Capital con apenas dos años, en brazos de su madre que buscaba una mejor calidad de vida para las dos.
Luego de muchas idas y vueltas, entró a trabajar con los Hugues, un matrimonio inglés-italiano que nunca las trató como “la empleada y su hija”, sino más bien como dos integrantes más de su familia en Argentina.

A sus 17 años, Blanca solo había terminado la educación Primaria. Empezó en la Escuela Provincia de Entre Ríos y finalizó en el Manuel Lucero. En vez de hacer el secundario, empezó a trabajar con su mamá en la casa de los extranjeros.
Una Universidad para trabajadores
Un día, Guzmán leyó en este mismo diario que la Universidad Popular Argentina (UPA) abría nuevas vacantes para los cursos que se dictaban en la sede del actual colegio Carbó.
“Hice Taquigrafía porque me gustaba mucho. Mi profesora se llamaba Gladys. Cuando terminé, pude trabajar en varias partes”, recuerda, a la vez que señala que también se había anotado a Contabilidad, pero no siguió porque “los números no eran lo suyo”.

Según la Enciclopedia Británica, “la taquigrafía es un sistema de escritura rápida que utiliza símbolos, trazos cortos y abreviaturas para representar letras, sonidos o palabras” que permite “tomar notas a la misma velocidad en la que se habla”, es decir, un promedio de “más de 200 palabras por minuto”.
Apenas ingresa a la escuela, Blanca señala a la izquierda y divisa su exaula, ahora convertida en oficina de Dirección. Según relata, las clases se dictaban a la noche porque casi todos los alumnos de la UPA eran trabajadores. Pagando una cuota mensual mínima, podían estudiar y así mejorar sus condiciones socioeconómicas.
Un romance que arrancó con el pie izquierdo
Además del derecho a estudiar, el Carbó le brindó a Blanca la oportunidad de conocer gente. Frente a su aula, estaba la de Enrique Veliz, un joven de 19 años que trabajaba en la editorial Labor, y que con el tiempo, se convertiría en su esposo por más de 50 años.
El romance no fue inmediato, sino más bien una historia de persistencia adolescente. “Yo venía temprano y me sentaba afuera. Él se acercó un día y me dijo: 'Qué raro que esté sola'. Y sí, le dio porque todavía no vienen mis compañeras. Aparte hoy vienen sí o sí porque ayer fue mi cumpleaños", relata Blanca.

Al día siguiente, Enrique apareció con un paquete bajo el brazo, corrío hacia ella, y sin mediar palabra, se puso en frente suyo. "Yo veía que tenía un paquetito, pero no sabía qué era. Entonces le digo: ‘¿Qué le pasa? ¿Se queda o se va? ‘Qué mala’, me dijo. Agarró el paquetito y se fue”, comenta.
Ante la negativa, Enrique tomó sus cosas y se fue. "Al otro día, le pregunté qué era lo que traía. ‘Un regalo para vos, una cajita de bombones’. Cuando quise saber dónde estaba, me respondió: ‘Buscala en el medio de la calle’. Cuando se fue, agarró el paquete, le pegó un patadón y los bombones terminaron desparramados en la Colón. Se enojó porque no se lo había recibido”, agrega.
La foto carné y el rigor de la familia
A pesar del accidentado comienzo, el interés persistió. En medio de la charla, Guzmán recuerda varias anécdotas, entre ellas, de cuando el profesor de Contabilidad le encontró una foto carné de Enrique tirada en el piso. “Me quise morir. Él se metió abajo del banco", recuerda risueña.
La mujer cuenta también que Veliz se adelantó a “posibles pretendientes suyos” y les aseguró que ella “ya era su novia” para evitar la competencia.

Cuando la relación se volvió seria, Enrique enfrentó el juicio de la familia de su amada. Inicialmente, Nilda se mostró distante, pero Enrique no se rindió y finalmente fue recibido en la casa. “Él era bueno, amable y amoroso", suma.
La apuesta que comenzó en las escalinatas del Carbó se transformó en una vida compartida. Blanca y Enrique se casaron, tuvieron tres hijos y pasaron 50 años juntos hasta que él falleció en 2010. Al mirar las fotos de su casamiento y las de la familia que formó, Blanca se quiebra: “Ellos son todo lo que viví, todo lo que tuve”.
El hallazgo histórico en el relato de Blanca
La historia de Blanca nos dejó más que el arranque de Mayores Amores. Cuando La Voz habló con Gabriela Carolina Peter y Marcela Quevedo, autoridades del Carbó, ambas se lamentaron de no tener registros oficiales del paso de la mujer por la institución.
La magíster, profesora e investigadora de Facultad de Filosofía y Humanidades (UNC) Tatiana Zancov apunta que la UPA funcionó casi 20 años en la escuela, pero que la documentación oficial se perdió.

"Hasta ahora, la investigación histórica sólo pudo confirmar su existencia a través de una nota en La Voz del Interior anunciando su apertura en 1937 y algunas menciones en la revista institucional de la red nacional de universidades populares editada en Buenos Aires. No hay listas de alumnos, no hay programas de estudio, no hay actas", señala, en diálogo con La Voz.
“Por eso el testimonio de Blanca no es solo una historia de amor: es una fuente histórica. Su memoria es el único rastro concreto de cómo se enseñaba, quiénes concurrían y qué significaba para una joven en Córdoba en 1953 poder estudiar Taquigrafía de noche, sin secundario, pagando una cuota mínima. Recuperar esas memorias no es nostalgia, es el único modo que tenemos de reconstruir las alternativas educativas que existieron”, añade.
Sobre Mayores Amores
Mayores Amores es un ciclo de periodismo de La Voz que recupera historias de amor de personas mayores, atravesadas por lugares emblemáticos de Córdoba.
Con el apoyo de Casa Sabia, el proyecto busca poner en valor la memoria y participación activa de las vejeces de Córdoba y con ello resignificar algunos espacios reconocidos por la ciudadanía desde una mirada más humana, emotiva y empática.

