Más cruces que búsquedas de soluciones comunes
La ruta es nacional y el control del tráfico es provincial. Fernando Colautti.
La ruta es nacional y el control del tráfico es provincial. Lo menos que puede reclamarse, desde la más estricta lógica, es que las áreas nacionales y provinciales que tienen que ver con que se transite mejor y más seguro por esas vías puedan acordar acciones comunes, con base en la consulta permanente. No sólo eso no ocurre sino que a veces hasta parecen tener criterios opuestos, aunque no se hagan públicos. Es sabida la diferencia que ha habido, por ejemplo, entre la Provincia y Vialidad Nacional respecto de cómo y cuándo cortar el tránsito en la autopista en días de muy escasa visibilidad. También la hubo sobre el motivo de esas tormentas de polvo, respecto de cuándo se debió forestar las banquinas para aminorarlas.La serie se extiende a otros episodios. En cada uno se repite la falta de diálogo para acordar soluciones en similar dirección.Ahora se suma este caso, que podría resultar anecdótico si no fuera porque esa falta de comunión de criterios termina generando dudas entre los ciudadanos-usuarios.El sano interrogante de si en una recta de una ruta veloz se acumula agua en días lluviosos, maximizando los riesgos, no debería sumar diferencias sino generar la búsqueda del esclarecimiento conjunto para corregir ese defecto o desechar la duda, con razones técnicas.A la vez, en Córdoba ya no genera discusión que los controles de la Policía Caminera deban existir. Pero puede resultar razonable que se abra el debate acerca de cómo deberían ser esos controles, para mejorarlos. Tampoco parece el caso en esta relación: en vez de abrirse un debate que sirva, sobre todo a la seguridad de los ciudadanos, aparecen desconfianzas y cruces.

