Marche un popurrí de Asamblea Universitaria
Dos nuevas facultades implicarán un aumento en la base de electores que eligen rector. Si no sale la elección directa (como es previsible), el escenario es propicio para que Tamarit repita mandato.
Al parecer, la chance de concretar antes de fin de año una Asamblea Universitaria en la UNC es más que probable, pero no sería para un único tema, como se preveía. El rector Francisco Tamarit y sus operadores políticos están viendo que sería un buen cierre para los tres primeros años de mandato en la Universidad Nacional de Córdoba. Claro que en este popurrí de asuntos a tratar no estará la reforma política que Tamarit se había comprometido a llevar adelante cuando ganó la elección en 2013. Es decir, el próximo rector será elegido de modo tradicional (con el voto de 247 electores) y no en forma directa.Por desalientos propios y ajenos, la comunidad política de la UNC no instaló el debate sobre la necesidad de transparentar los comicios para elegir a sus máximas autoridades. Se ve que el desaguisado de la última Asamblea no fue suficiente para propiciar un cambio. Convenio docente La homologación del convenio colectivo de trabajo docente es uno de los temas que más aceitado está para ser aprobado en el máximo órgano de decisión universitaria, que es la Asamblea. El gremio docente Adiuc se allanó a todas las objeciones realizadas por los decanos, quienes ahora están apurados para que se apruebe antes de que lo haga el Gobierno nacional.La cuestión es que la "reglamentación" del convenio made UNC satisface a Adiuc (pero no a sus opositores) y tendrá una mejor aplicación que el que firmaron todos los gremios docentes a nivel nacional. Quince facultades La creación de dos nuevas facultades será el otro tema de la Asamblea Universitaria. El asunto es más complejo, porque no sólo hay cuestiones académicas de por medio sino también políticas.Las primeras ya se están analizando en el Consejo Superior, luego de sendos dictámenes (favorables, según fuentes del Rectorado) emitidos por la comisión encargada específicamente de la creación de nuevas unidades académicas.Las facultades de las "ciencias duras" son las que más resistencia oponen. Plantean que lo mejor sería unificar los dos proyectos en una sola Facultad de Ciencias Sociales. Pero Ciencias de la Información y Trabajo Social, y sus institutos asociados, quieren ser facultades independientes. Y eso es lo que impulsa el oficialismo.

