Maltratar a los amigos de la pareja puede considerarse causal de divorcio
Una mujer abandonó su hogar porque su marido no mostraba "empatía" con sus amigos. La Justicia lo consideró una Injuria grave.
En un fallo inédito, la Justicia Civil resolvió que tratar mal a los amigos de la pareja es causal de divorcio, según publicó ayer el diario Clarín . Se trata del caso de un hombre y una mujer que se casaron en febrero de 2008 y que ese año tuvieron una hija. La mujer abandonó el hogar y se fue a vivir con la niña a la casa de sus padres porque su esposo no mostraba "nada de empatía" con sus amigos. Él no la acompañaba a las reuniones sociales a las que estaban invitados, y cuando decidía ir, llegaba tarde. Además, tenía un trato distante con los amigos de ella, y hasta llegó muy tarde a su primer aniversario de casados. En una primera instancia, la sentencia favoreció al hombre, "por haber incurrido en la causal de abandono voluntario y malicioso del hogar conyugal". Pero cuando el caso llegó a la Cámara Civil, la Justicia sostuvo que tratar mal a los amigos de la pareja es una causal de divorcio ya que constituye una "injuria grave", aunque responsabilizó a los dos."Este fallo es inédito porque no hemos visto que se responsabilice a un cónyuge por ser antipático con los amigos de su pareja", afirma Viviana Koffman, abogada especialista en derecho de familia, del Club de las Divorciadas. "Lo usual es que esas indiferencias sean consideradas injurias cuando se dirigen a la pareja, no a terceras personas ".El texto del fallo, de diciembre de 2011, fue publicado por el sitio jurídico elDial.com.Con respecto a la indiferencia con los amigos de la mujer, el fallo agrega que "no necesariamente los amigos de uno deben serlo del otro, mas ello no es obstáculo para que se sea agradable con las personas que la esposa aprecia o quiere". Señala, además, que el hombre no mostraba interés en comunicarse con los amigos de la mujer y transmitía "poco o nada de empatía" hacia ellos. Y que eso le hacía sentir a ella que su marido no le brindaba "respaldo emocional y compañía".El abogado de familia Osvaldo Ortemberg asegura que "es la primera vez" que ve un fallo de este tipo, "donde la conducta del marido manifiesta un maltrato social que la hace quedar mal ante un igual y eso se considera una 'injuria grave'. A lo largo del tiempo, esta causal fue variando su contenido, jurídica y culturalmente. Hace 30 años ni siquiera hubieran sido tenidas en cuenta por el juez". Y aclara: "Si la esposa tuviera con el marido una conducta análoga, también podría ser considerada una injuria".

