A un paso. Mallín y Cueva de los Pajaritos: el santuario de los vencejos y las rocas animadas
Cerca de Tanti se encuentra la Reserva Ecológica Mallín, conocida popularmente como la Cueva de los Pajaritos, una de las maravillas naturales de Córdoba.
En el departamento Punilla, muy cerca de Tanti, se encuentra la Reserva Ecológica Mallín, Cueva de los Pajaritos. Este rincón serrano fue distinguido en 2008 como la Séptima Maravilla Natural de Córdoba, un reconocimiento que hace justicia a su extraña belleza geológica y a su importancia como refugio de fauna.
Ubicación: a un paso de las sierras centrales

Este destino es ideal para una escapada de un día debido a su cercanía con los principales centros urbanos.
- Distancia desde Córdoba: aproximadamente 62 km.
- Cómo llegar: se accede por la RN 38 hasta el cruce de Tanti. Desde allí, se transitan unos 8 km por un camino de ripio consolidado (el "Camino de las Maravillas") que une Tanti con Cosquín.
- Referencia histórica: en el trayecto se pasa frente a la Capilla de San José, una reliquia erigida en 1670.
Características del sitio: Mallín y el Chirrio

"Mallín" es una palabra de origen araucano que significa "lugar pantanoso" o "aguada". El sitio es un cañadón surcado por el arroyo Mallín, donde la erosión milenaria ha creado un paisaje de fantasía.
- El protagonista: El Chirrio. Se trata de un vencejo de collar blanco (Streptoprocne zonaris), un ave que habita en paredes verticales de piedra. A diferencia de las golondrinas, los chirrios no pueden carretear en el suelo; viven prácticamente toda su vida volando o colgados de las rocas.
- El espectáculo: al amanecer, cientos de chirrios salen en bandada de la cueva, y al atardecer regresan en un ritual de vuelos rasantes que es el deleite de los observadores de aves.
¿Qué hacer en la reserva?

El predio es de gestión privada y ofrece un recorrido autoguiado de unos 600 metros que atraviesa diferentes postales:
- La Cueva de los Pajaritos: el punto central del paseo. Es un mirador natural que permite asomarse a la gruta donde nidifican las aves (se recomienda llevar binoculares).
- Safari de piedra: el viento y el agua han "esculpido" las rocas con formas reconocibles. Durante la caminata podrás identificar: la cabeza del indio y la cara del mono, el perro y el tanque, el bosque de los duendes.
- Lluvia del amor: una pequeña y encantadora cascada donde el agua cae en forma de llovizna fina, ideal para fotos y para refrescarse en verano.
- Servicios: el complejo cuenta con camping, proveeduría, restaurante (famoso por sus platos regionales) y una pileta para pasar el día.
Los secretos del lugar
- La acústica de la Garganta del Diablo: una de las formaciones rocosas genera una acústica particular donde el sonido del arroyo parece multiplicarse, creando una atmósfera de paz absoluta.
- Fuerza en las alas: los chirrios poseen callosidades en los "codos" de sus alas y una cola con puntas aguzadas que usan como un tercer punto de apoyo para sujetarse a las piedras húmedas de la cueva mientras duermen.
- Reserva de vida: además de las aves, si caminás en silencio es posible divisar zorros grises y, con mucha suerte, algún gato montés que baja a beber al arroyo Mallín.
Tips para el turista

Si querés ver el ingreso de los pajaritos a la cueva, debés estar en el mirador aproximadamente una hora antes de la puesta del sol. El sonido de cientos de alas batiendo contra el viento es algo que no se olvida.
Usar zapatillas con buena suela, ya que el sendero tiene sectores de piedra que pueden estar húmedos.
Se cobra un canon de ingreso por persona que permite el uso de las instalaciones (baños, mesas, asadores).
En otoño y primavera los colores del monte (aguaribayes y ceibos) están en su máximo esplendor.




