Lo bueno, lo malo y lo feo
Lo mejor es no dejarse llevar por muchas cosas negativas de las redes sociales. Obvio: es más valioso rescatar lo positivo.
S i quien participe con cierto grado de actividad en las redes sociales deja llevar su espíritu por lo que lee, con seguridad notará que su estado de ánimo cambia en cuestión de horas. Es que este mundo virtual, en particular Facebook y Twitter, ofrece mucho de bueno, pero bastante de malo y de feo.Parémonos sobre la semana que pasó para una especie de balance, que por cierto será incompleto, pero que permite definir estas tres categorías: Lo bueno La capacidad para organizar a la sociedad. Por ejemplo, vecinos de distintos barrios de Córdoba intentan combatir el delito con WhatsApp. La velocidad con que caen las fronteras. A pocas horas de la erupción del volcán Calbuco, el sitio de videos YouTube estaba invadido de grabaciones que mostraban el momento exacto en que ocurrió. Y luego, por cierto, las consecuencias.La inmediatez para hacerle conocer a los chilenos afectados e, incluso, a los argentinos, todas las medidas para que la lluvia de ceniza cause el menor daño posible.La posibilidad de los usuarios de terciar y hacer oír su voz en la polémica entre Mercado Libre y la Provincia de Córdoba por la percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.La belleza de una lluvia de meteoritos, llamada "Líridas", transmitidos en directos por el sitio de la agencia espacial estadounidense, Nasa.El flujo de información y el empoderamiento del tipo común, sintetiza Agustín Arrieta, desde su cuenta de Twitter @agusarrieta.La intensa búsqueda, a través de las redes, del audífono que el pequeño Giuliano, de 3 años, perdió en el estadio Kempes durante un partido de Belgrano. Lo malo La viralidad que adquirió un video en el que jóvenes dañan sus labios para tratar de que su boca quede parecida a la de la modelo Kyle Jenner. Una ridícula práctica que se publicó con el formato de challenge (desafío), con el nombre de la menor de las medias hermanas de las Kardashian. La virulencia que sigue existiendo en las redes entre víctimas y victimarios de la inseguridad.La sobreinformación y el "copie y pegue", añade @agusarrieta. Lo feo La sordera de los políticos, que crean cuentas de Twitter para cosechar seguidores, pero ellos siguen a muy pocos. La estupidez de muchos que echan a rodar falsos rumores, casi siempre con un gancho morboso para capturar incautos.El morbo, del que muchos se aprovechan para concentrar atención que no lograrían desde la responsabilidad y que, muchas veces, esconde intenciones perversas.La campaña (política) en Twitter sin criterio, anota Cecilia Bustos en su cuenta @ceciliabus. En definitiva, como hay de todo, más vale poner la cabeza fría, razonar y obtener lo bueno que ofrecen las redes sociales. Lo malo y lo feo, que queden a un costado de nuestras vidas.

