Lleva tres años buscando un socio
“La verdad, no he tenido suerte”, sintetiza José Masetti, de L ’aero, a la hora de resumir su peregrinar en la búsqueda de un socio. Hace tres años inició un emprendimiento.
Es algo de nicho, pero con amplio mercado: repara aeronaves particulares. Tiene su taller en el aeródromo Coronel Olmedo, camino a 60 cuadras (al sur de la ciudad de Córdoba), donde cuenta con personal técnico de confianza."Desde cero, cuando inicié esto, lo intenté con un socio, pero menos mal que no lo hice porque no hubiera funcionado", dice. Desde entonces está en la búsqueda de encontrar la persona ideal. "Sé que no es fácil, porque uno pretendería que fuera como uno y eso es imposible", confiesa. Después empezó a buscar a alguien que le aporte capital y tiempo. "Necesito crecer en infraestructura y alguien que colabore para atender la demanda de los clientes", dice. Tampoco eso le está siendo fácil.Si bien no renuncia a la búsqueda de "un socio de verdad", presume que al menos deberá encontrar uno para la ficción. Es decir, para cumplir con lo que demanda la Ley de Sociedades Comerciales, que indica que hay sociedad ante la presencia de dos o más personas, al menos hasta que entre en vigencia el nuevo Código. Hoy es monotributista. Por supuesto que, al menos con este panorama, no tiene chance de encontrar (y pagar) tres directores y tres síndicos.

