Ley de Educación Superior, documento Casa de Trejo
La UNC pretende agregar más reflexión al debate por una nueva Ley de Educación Superior. Y la evaluación de las carreras de grado no parece ser un tema que vaya a ser excluido.
El enérgico rechazo a la acreditación de la carrera de Psicología, que incluyó la toma del Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) durante una semana, tuvo una rápida respuesta.
Las autoridades de la Casa de Trejo propiciarán a partir de octubre la elaboración de un documento que podría servir de insumo para agregar al demorado debate para cambiar la actual Ley de Educación Superior, vigente desde 1996.
La diputada nacional Adriana Puiggrós (Frente para la Victoria), presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara Baja, viene impulsando desde 2008 un cambio de legislación para la educación superior, pero las distintas coyunturas políticas y electorales han impedido arribar a un consenso.
En realidad, hay acuerdos generales, tales como: la educación es un bien social y no un bien de mercado; las instituciones universitarias deben ser autónomas y autárquicas; más becas estudiantiles; crear un sistema de créditos académicos que reconozca las sucesivas etapas de las carreras cursadas.
Pero todo esto hay que plasmarlo en un texto, que por ahora no está en la agenda de los legisladores nacionales.
Aplicación
Mientras tanto, las universidades nacionales se rigen con la actual norma, aunque su aplicación efectiva depende cada casa de estudios.
Lo que está vigente –y es lo que más se discute– es la acreditación de carreras de grado por parte de la Coneau (Comisión de Evaluación y Acreditación Universitaria), organismo cuyas funciones están definidas en el artículo 46 de la Ley de Educación Superior.
En todo el sistema universitario, incluidas las agrupaciones estudiantiles de izquierda, nadie está en desacuerdo con la evaluación y autoevaluación de las carreras. Lo que genera controversia es el proceso de acreditación, que determina si un título tiene validez o no.
Pero, más allá de las críticas, el actual sistema que lleva adelante la Coneau garantiza de alguna manera que no haya diferencias entre un egresado que cursó una carrera en Misiones y otro que lo hizo en Córdoba.
Esto es así porque son los propios universitarios los que definen los estándares de calidad que deben tener las distintas disciplinas a ser evaluadas. Por eso no hay misterios: porque cuando los pares evaluadores vienen a analizar una carrera, lo hacen con parámetros ya establecidos.
Lo que hará la UNC ahora será agregar más reflexión a un tema que merece ser debatido. Y la evaluación no parece ser un tema que vaya a ser excluido.

