La vida en el obrador no será sencilla
La eficiencia del municipio en la gestión del tránsito será la clave para no enloquecer a un cuarto de la Capital.
El intendente Ramón Mestre dijo que toda Córdoba será este año “un obrador”. Y el gobernador Juan Schiaretti jura que para junio de 2017 estará listo el tramo de la Circunvalación que va desde avenida La Voz del Interior hasta El Tropezón, pasando por el segundo subsuelo del nudo de la Mujer Urbana y, en altura, frente al estadio Kempes.
Para entonces, además, debería estar terminada la primera etapa del Centro de Convenciones que ocupará las instalaciones del Predio Ferial. Y también el nuevo Parque del Chateau.
En simultáneo, si se cumplen los anuncios, deberían estar enterrados en esa zona varios tramos de gasoductos troncales. Y el municipio –según lo anunciado– estará pavimentado cientos de cuadras en ese sector.
Además, el noroeste tendrá otra intervención tan estructural como problemática en su ejecución: según lo anunciado por la Provincia, deben enterrarse en esa zona 17 kilómetros de troncales de cloacas. Esa obra se iniciará en Recta Martinoli y Huayna, atravesará Villa Belgrano y pasará luego por el sitio más crítico del cierre de la Circunvalación: el nudo de la Mujer Urbana.
El listado de obras prometidas para los próximos años para toda la ciudad por Nación, Provincia y municipio es muy extenso y supera los 20 mil millones de pesos, provenientes en gran medida de deudas contraídas por las gestiones de Schiaretti y de Mestre, y promesas de fondos nacionales.
Si se cumplen, esas inversiones –muchas de infraestructura básica– pueden sumar calidad de vida a cientos de miles de capitalinos que esperan desde hace décadas. El proyecto de la Circunvalación, por caso, tiene más de 60 años.
Pero también está claro que vivir en el obrador será complicado para todos; mucho más para los habitantes del noroeste.
Es que ese sector –el más próspero de la ciudad– concentra el grueso de las obras, comenzando por los 6.500 millones del cierre de la Circunvalación. No hay equilibrio alguno en el modo en el que el Estado –en especial, la Provincia– distribuyó sus proyectos de inversión. Eso mejorará la vida y valorizará aún más las propiedades del noroeste en el mediano plazo, pero se sufrirá durante un año y medio. Al menos.
La endiablada circulación por las principales avenidas de esa zona se verá complicada en extremo. Suponiendo que los vecinos acepten los cambios sustanciales que se implementarán desde abril, todavía faltará que el Estado logre coordinar los esfuerzos de control e información pública que serán imprescindibles.
Ayer, el comienzo no fue el mejor. El municipio informó para el lunes los cortes de calles que en realidad serán implementados desde el miércoles. Y Caminos de las Sierras, responsable de la Circunvalación, debió aclarar. Apenas un detalle, previo a la parte sustancial de las obras, al inicio de los cambios en el tránsito y de la inocultable competencia que –en plena campaña electoral– envolverá a la Provincia y al municipio. Es necesario, pero no será sencillo.

