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La Quebrada se llenó y recuperó a los visitantes

El dique estuvo varios veranos muy bajo y casi sin uso de viajeros. Ahora, al fin con mucha agua, vio renacer servicios turísticos y la gente volvió a sus costas.

15 de enero de 2015 a las 12:01 a. m.
Guillermo Lehmann*
La Quebrada se llenó y recuperó a los visitantes
La mejor postal. El lago de La Quebrada luce como en sus mejores años. El agua pasa el nivel del vertedero (Javier Cortéz/LaVoz).

Río Ceballos. El cambio se nota: aquellos visitantes que alguna vez llegaron para disfrutar del dique La Quebrada, en Sierras Chicas, se reencontrarán este verano con sus mejores postales. Es que el lago está lleno, desde hace dos días superando su vertedero, con los paradores a pleno, visitas guiadas, clases de buceo, canoas y kayaks navegando por su perímetro, alquiler de caballos y familias ocupando las diferentes costas si el clima ayuda. Hace varios veranos que esa postal no se ofrecía, porque el lago padecía una preocupante bajante que lo deslucía, además de complicar la provisión de agua.Desde abril pasado, cuando el embalse rebalsó después de siete años, La Quebrada pasó a convertirse otra vez en uno de los atractivos turísticos más importantes de la región."En nuestro caso, esta temporada ha significado una especie de renacimiento. En 2008 empezamos a sufrir una bajante lenta, y después fueron casi cinco años sin tener un acceso al dique por los muelles, a causa de la sequía", explicó Cristian Molina, encargado del complejo El Embarcadero, ubicado en la margen del arroyo Colanchanga, uno de los dos afluentes que desemboca en el dique La Quebrada. "La gente venía, veía el dique así y se iba. O no venía. Intentamos atraer a los visitantes con una pileta, pero el público de este lugar necesita ver y tocar el lago, busca la naturaleza", agregó. "Esta temporada notamos que está volviendo gente que venía hace 15 o 20 años. Hay una franja de jóvenes y adolescentes que desconoce todo lo que se puede hacer en el lago y perilago porque llegaban al paredón y lo veían tan bajo que ni se imaginaban todo el encanto que este lugar tiene", manifestó Molina.Así, de a poco, el lugar vuelve a convertirse en un sitio de encuentro para todas las edades, distribuido entre los tres paradores que existen en las dos márgenes del embalse.

En vivo

Carlos y su hijo Marcos se trasladaron desde Argüello para practicar canotaje y natación en La Quebrada.

“Al dique lo hemos visto seco, casi seco y ahora lleno, pero nunca dejamos de venir. Es uno de los más bonitos y tranquilos de la provincia. Tiene mucho verde para hacer diferentes actividades, es de muy fácil acceso desde Córdoba, está cubierto de los vientos, se puede nadar sin sobresaltos, es seguro y muy agradable por las vistas que ofrece”, enumeran.

La reserva

Además del lago, el área de la reserva hídrica y natural que abarca 4.300 hectáreas ofrece otros atractivos a partir de sus dos arroyos afluentes, Los Hornillos y Colanchanga.

En el caso del primero se pueden disfrutar de espacios naturales, pozos de agua verde y una cascada de unos 13 metros de altura, cuyo salto forma una olla, de unos cinco metros de profundidad, que es usada frecuentemente como balneario agreste, a la que se accede luego de una caminata de unos 50 minutos.

En tanto, por el acceso desde Colanchanga se puede disfrutar de sitios gastronómicos, alojamiento, otras dos cascadas (la de Los Guindos y la de Los Cóndores), y es una vía de acceso a la nueva ruta de El Cuadrado, que comunica con el valle de Punilla.

Precios

El acceso al dique La Quebrada y sus costas no se cobra. En el parador El Embarcadero se cobra una entrada general de 50 pesos con estacionamiento, uso de asadores e instalaciones del predio. El alquiler de canoa, kayaks e hidropedales es de 100 pesos la hora, y 60 la media hora. El camping por persona cuesta 100 pesos por día. Hay proveeduría, comedor y juegos.

*Corresponsalía