"La pasé muy mal y no tuve contención del médico"
María se colocó implantes PIP en 2008 y en 2010 se le rompieron. A pesar de que se la cambió, la silicona le llegó a sus ganglios.
María se colocó implantes PIP en 2008 y en 2010 se le rompieron. A pesar de que se la cambió, la silicona le llegó a sus ganglios. María (34) se colocó implantes PIP en 2008 en una clínica en Nueva Córdoba. "Bajé mucho de peso y decidí ponerme para armonizar mi cuerpo. Mido 1,80 metro y sólo me aumenté un talle", cuenta la mujer, que decidió resguardar su identidad.En ese momento se desconocían los problemas. Recuerda que no había mucha diferencia de precio con otra marca. "Llamé a la Anmat para que me confirmarán que no había problemas con esa marca", agrega.Le hicieron ecografías en 2009 y 2010 y todo estaba normal. "Bañándome empecé a sentir una bolitas debajo de la axila izquierda", recuerda.Con una nueva ecografía, le detectaron que la prótesis se había roto y la silicona había escapado de la propia cápsula que genera el organismo para cubrir la prótesis. El producto se le fue a los ganglios."El cirujano le restó importancia. Me tuve que pagar la extracción y el nuevo implante. Fue un caso de urgencia y muy traumático", cuenta. La nueva cirugía le costó 2.500 pesos más 4.800 por los implantes. Pagó todo de su bolsillo."La pasé muy mal y no tuve contención del médico. Quiero que me devuelvan la plata", dice. Pero le preocupa más que todavía tenga el gel en sus ganglios. "Necesitaría que me hagan una punción, pero es una zona muy complicada. A veces molestan. Encima ahora parece que el gel sería cancerígeno", cuenta.Por Internet, María conoció a dos chicas que están en la misma situación que ella.

