La oposición se “infiltró” en la gestión de Arquitectura
La decana Marchisio, por su parte, reconoció que Culasso no era en quien pensaba para el cargo, pero se mostró respetuosa de la decisión del Consejo Directivo.
Para que se entienda lo que pasa en la Facultad de Arquitectura, va este ejemplo extremo. Imaginen que el presidente Mauricio Macri tuviese que gobernar el país con Aníbal Fernández como jefe de gabinete.
Ni la recientemente estrenada decana Mariela Marchisio es comparable al líder de Cambiemos, ni la designada secretaria General, Gabriela Culasso, lo es con el dirigente kirchnerista.
Pero Culasso pertenece al espacio opositor de Marchisio, con lo cual se produce una situación política, al menos, rara en esta unidad académica de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
La Secretaría General de una facultad (al igual que la del Rectorado) se ha convertido con el paso de los años en un apéndice estratégico de cualquier gestión, por esa razón decanos y rectores nombran a personas de su confianza.
La única diferencia con el resto de los secretarios de un decanato (o del Rectorado) es que al secretario General lo elige el Consejo Directivo de cada facultad.
Lo que sucedió en Arquitectura es un efecto no deseado de la elección directa. Si bien Marchisio ganó en todos los claustros, con un claro corte de boleta en el sector estudiantil, esto no se tradujo en la composición del Consejo Directivo porque Franja Morada (aliada de la decana) perdió un consejero a manos de El Módulo, variante de La Bisagra en Arquitectura.
Esto determinó que Marchisio quedase en minoría en su propio Consejo Directivo (arrastre de la gestión anterior), lo que fue aprovechado por la oposición para remover al anterior secretario General, Marcos Ardita, y designar a Culasso.
Freno en el Superior
El asunto llegó hasta el Consejo Superior, a instancias del destituido Ardita. El martes último, en sesión de comisión, el oficialismo generó un despacho por mayoría que aconseja dejar sin efecto la designación de Culasso y reponer a Ardita en el cargo.
La opinión de la Dirección de Asuntos Jurídicos fue contundente: la remoción de Ardita es ilegal, contradice a los estatutos de la UNC y a la Ley de Procedimiento Administrativo.
“Se ha malinterpretado la norma. Para destituir a un secretario General, se necesita una causa justificada. En ningún lugar dice que este funcionario deba irse con el decano. Y no existe una causa por la cual Ardita deba dejar el cargo. Para que eso ocurra, debería existir un sumario en su contra y la posibilidad de defenderse. El Consejo Superior corregirá esto en la próxima sesión y Ardita volverá a su cargo”, vaticinó una alta fuente de la gestión del rector Hugo Juri.
Para Gabriela Culasso, su designación es legal. “No hay ninguna malinterpretación de las normas. Acá el único que objeta es Marcos Ardita. Yo ya estoy en funciones, mi designación fue firmada por la decana (Marchisio) y hemos estado hablando con ella para empezar trabajar”, dijo.
Con relación a su perfil opositor, Culasso señaló: “Es cierto. Pero el Consejo Directivo me designó. No vengo a hacer política con el cargo. Vengo de un espacio político independiente y acompañé la lista de la otra candidata, Celina Caporossi. Voy a trabajar armónicamente con Mariela (Marchisio), nos conocemos desde hace mucho”, completó.
No obstante, la visión del oficialismo de la Facultad es diferente. El vicedecano Guillermo Olguín lo expuso claramente: “Culasso no es la funcionaria que la decana propuso en la campaña. Creemos que el recurso presentado por Ardita es consistente. Y pensamos que esto se puede revertir en el Consejo Superior”, enfatizó.
Durante la sesión de comisión del martes pasado, hubo varios miembros del Consejo Superior que catalogaron de “torpeza” la maniobra de la oposición y hasta hablaron de “lesiones a las buenas prácticas políticas y la ética”.
De cualquier manera, esta vulnerabilidad política manifestada en Arquitectura puso en alerta a varios sectores políticos de la Casa de Trejo. Esto motivaría en un futuro no muy lejano intentar modificar los estatutos para evitar episodios similares.
La decana Marchisio, por su parte, reconoció que Culasso no era en quien pensaba para el cargo, pero se mostró respetuosa de la decisión del Consejo Directivo.
En tanto, la oposición en Arquitectura podría recurrir a la Justicia si se vuelve atrás con la designación de la secretaria General.

